El 18 de noviembre, las finales del fútbol de Primera Fuerza

Está por terminar el torneo de liga “José Luis Reyes Pérez” MARCO SERNA Aguerrido encuentro se espera sostengan los equipos Técnicos y San Antonio, grupos que jugarán la final de Primera Fuerza Ver »

Exitosa “Entrada de Cera del Comercio”

Incluyó baile, peregrinación, novena y misa MARCO SERNA Alma Rosa Vázquez, Gerardo Martínez y Marissa Almazán conformaron el Comité Organizador de la Entrada de Cera del Comercio que se programó durante la Ver »

Comparten gráfica de personajes de antaño

La fotografía data del año 1968 MARCO SERNA Foto del recuerdo fue compartida con Plurinominal por el ex alcalde Salvador Martínez Sifuentes. Se trata de una gráfica que exhibe a ex docentes Ver »

12 de Noviembre, Día del Cartero

Municipio no había informado sobre algún festejo MARCO SERNA En el Día del Cartero el municipio no había anunciado algún festejo en honor a quienes tienen por tarea entregarnos correspondencia física. Años Ver »

Élmer Mendoza: con el arte más que con la violencia

“México merece tener escritores que sean buenos”

MARCO SERNA | DIFUSIÓN CULTURAL
“Nací para eso, para escribir, y me es fascinante todo lo que durante los años me he estado preparando para ser un buen escritor, pero también he descubierto que siempre tienes que estar aprendiendo y dispuesto a escribir cosas para que la siguiente novela que publiques sea mejor que la anterior”, expresa Élmer Mendoza luego de presentar su nueva novela, “Asesinato en el Parque Sinaloa”, continuación de la saga donde el personaje principal es el investigador Edgar “el Zurdo” Mendieta.
Este viernes 16 de Febrero, al Centro de la Artes de San Luis Potosí, se dieron cita los seguidores del escritor originario de Culiacán Sinaloa, quienes entre otras preguntas, tuvieron curiosidad del por qué se describe al “Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares” como representante de la “narcoliteratura”, a lo que respondió, “porque yo la inventé”.
La personalidad de Élmer Mendoza contrasta con algunos de los personajes a los que ha dado vida, sin embargo su serenidad individual apreciada en el evento también forma parte de sus “celebridades”.
Durante la presentación, acompañado de Andrea Sánchez Lárraga, Danira López Torres, Julián Mitre y Juan Félix Barbosa, Élmer disipa inquietudes de los asistentes.
En referencia a los diálogos y puntuaciones, “y porque la originalidad es importante”, el autor reconoce que su trabajo posee un estilo único de escritura.
“He descubierto que siempre tienes que estar aprendiendo y también tienes que estar dispuesto a escribir cosas para que la siguiente novela que publiques sea mejor que la anterior”, dice, y enfatiza, “por eso escribo”.
Mendoza dejó clara la importancia que juegan para él las matemáticas así como la metodología de la investigación en sus obras, en este caso el método científico para la resolución de los “laberintos de intrigas, complicidades y de senderos que convergen en la pasión y el crimen”, indica que ambas materias son aplicables durante la redacción de escritos, porque a veces necesita investigar alguna palabra, algún tema.
“México merece tener escritores que trabajen, que sean buenos y trato de ser uno de ellos y con eso contribuir a que el perfil de mi país tenga que ver con el arte más que con la violencia”, finaliza el catedrático de literatura en la Universidad Autónoma de Sinaloa y miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua.
Élmer Filemón Mendoza Valenzuela es también ganador del Premio Dashiell Hammett (2005) y del Premio Tusquets de Novela (2007).
En su haber lucen otras novelas como “El amante de Janis Joplin”, “Efecto Tequila”, “Cóbraselo caro”, “Balas de plata”, “La prueba del ácido”, “Nombre de perro”, “El misterio de la orquídea calavera” y “Besar al detective”.

Cálmate Xavier

La “amenaza” lanzada por la candidata Alma Migdalia Martínez Gallegos, contra el Comité Directivo Estatal del PAN, resulta admirable, pues de lo contrario, los años de lucha contra decisiones tiránicas, y la vida de aquellos que combatieron por los principios hoy consagrados en nuestra Carta Magna, habrían sido en vano.
Hace cientos de años “alguien despertó”, y se dio cuenta de que los mexicanos no debían sufrir las humillaciones de extranjeros que se apoderaron de propiedades y personas, imponiéndonos ideas ajenas a las que antaño nos caracterizaban como sociedad, cuando nuestro sistema no dependía de otro.
Ahora resulta que gente con cierto “poder”, ha optado por decirle a los propios cerritenses quiénes y cómo van a ser las opciones para gobernar.
Más allá de las acciones del grupo de la “candidata” panista, en las que muchos no hemos estado de acuerdo, tal conjunto forma parte de nuestra gente. Nacimos o crecimos en el mismo pueblo y lo más lógico es que la lucha por el poder, sea decidida por los individuos que habitan cierto territorio y forman parte de una misma población, es decir, “que la lucha por Cerritos sea única y exclusivamente entre cerritenses y decidida por cerritenses”.
Como pueblo no podemos aspirar a mucho teniendo desde su entrada a un representante “agachón”, sin carácter, sumiso, sin decisión propia o inseguro, sino que ha de mostrarse poniendo siempre delante los principios de democracia y soberanía, producto del triunfo ante quienes sin piedad por siglos nos fueron déspotas en extremidad.
Es cierto, existen estatutos en cada partido y éstos derivan de la Constitución Política, pero también es verdad que uno de nuestros principios máximos, es aquella capacidad para contar con el máximo poder de decisión sobre la voluntad que habremos de entregar a quienes nos gobiernen.

Xaviercillo, ¿Qué significa tu actitud?; ¿Acaso seguirás decidiendo cuáles empresas tendrán a cargo la obra pública en el municipio?; ¿Decidirás también los encargos de primer nivel?; Cerritos piensa. Cerritos decide. No te metas. Déjanos en paz. Demuestra que el principal enemigo de la ciudadanía no es su propio partido.

Que la decisión expuesta por la candidata panista sirva de ejemplo para aquellos que están por enfrentarse al mismo sometimiento.

MARCO ANTONIO SERNA

Cerriles 1224

La “simulación” democrática ha creado un panorama tenso y decepcionante no solo para los ciudadanos que cada vez despiertan en masa, sino que hasta los propios miembros de Comités Directivos Municipales –de diversos institutos políticos– han expresado frustración.

Los acuerdos tomados “en lo alto”, no analizan el sentir de aquellos que mantienen vivos los partidos, sino que desde arriba, “los mismos” sólo se ocupan por repartirse el territorio de México, fragmento por fragmento, jugando a la democracia.

Por otro lado, de qué inteligencia pueden presumir quienes fueron responsables de los acuerdos priístas, si en el 2015 ellos propiciaron su propia derrota y frenaron el avance municipal por tres años.
Hablamos de los que orquestaron el impedimento para que María Leticia Vázquez Hernández representara al partido al que pertenecía, y que es justo ese en donde había estado formada y le tocaba turno, porque no olvidemos la máxima que reza, “el primero en tiempo es primero en derecho”.
De haberse puesto de acuerdo, la mujer estaría acabando su participación como alcaldesa, dejando turno a la siguiente, y es que siendo el gobernador de igual partido, los apoyos para Cerritos habrían sido bastantes.

Pues bien, ni el PRI ni el Verde pueden hablar de sabiduría, y menos si hasta ahora se logra el “acuerdo” que debió observarse en el 2015. Qué mal se verían ahora si los papeles resultaran inversos. Digamos que la “impedida” en 2015 ahora sí funja al frente de una “alianza” gracias al tradicional “dedazo”, y que la gente de la que no podrá ser candidata este 2018, ante escenario similar al del 2015, decida emigrar hacia otro partido político. Entonces la coalición seguiría estando desproporcionada, y el PAN volvería a mirarse favorecido con sus votos duros.

Por otro lado tenemos a Guadalupe Ortiz, una mujer que podría tener demasiado carisma, pero que sus repentinos “brincos” de un partido a otro hablan de una inestabilidad “convenenciera” que no viene a significar una contrariedad al sistema dominante.
La conducta de Ortiz revela parte de un plan que disfraza el oportunismo para aprovechar la escalada “obradorista” y posicionarse como alcaldesa de una sociedad cada vez más confundida ante “listillos” que se roban los partidos.

Por otro lado está Alma Migdalia Martínez Gallegos, de quien ya se presumió la candidatura. De ella los antecedentes hablan por sí solos, además la nominación no dejó muy convencidos a quienes pensaban votar por Magdalena Villanueva o María Elena Jiménez Reyes. Aun así, el PAN es el PAN y al final se verá unido como se ha visto siempre.

La precandidata Dulce María Montes no la tiene fácil, y menos en un partido donde las decisiones se deciden desde arriba. Qué mal por haberla emocionado. Al menos si se convirtiera en candidata o diputada, uno sabe con quiénes dirigirse o dónde vive, para irla a felicitar o a gritarle reclamos, mientras que otros aspirantes nada más se dejan ver en campaña, y ya ganados no regresan ni a dar las gracias, por cierto, entre los aspirantes surgió un señor que “vende churros”. Tan conocido es, que no tiene caso citar su nombre, aunque en el Congreso Estatal la tarea es un poco distinta a estar batiendo masa.
En lo que respecta a Erasmo Galván Nieto, el señor sigue enfocado en su terquedad y busca la nominación para seguir viviendo a costa del pueblo.

De Antonia Rodríguez se desconoce su trayectoria política, pero se supo que colaboró con la administración de Dulce María Montes Zúñiga, emitiendo certificados médicos cuando detenciones lo requerían. También se llegaron a conocer problemas familiares que terminaron en convertirse en denuncias públicas.
La gente tendrá la última palabra para señalar su conducta social, lo que saldrá a la luz, como es costumbre durante la etapa electoral, en donde Antonia va como candidata de MORENA.
En cuanto a la mujer que abandera al PRD, sería bueno saber su domicilio para solicitarle una entrevista.

De cualquier forma sería bueno que todos los aspirantes fueran evaluados tanto en salud física, como mental y psiquiátrica, y por qué no, someterse hasta un detector de mentiras con eso de que están por lanzar promesas y más promesas.

Nos leemos el domingo…

Los tenis de mi comadre

POR MARCO SERNA
   Aquí al cajón viene mucha gente a que la limpie. En tantos años he tenido entre mis manos calzado de todo tipo, y si mi trabajo no me da para un buen par de zapatos, al menos puedo presumir que entre mis manos he tenido botas, zapatos y tenis de las mejores pieles y materiales, tanto de hombres como de mujeres.

   No se me olvidan las botas de Isidoro, hechas de una piel que el dueño no dejaba en manos de cualquiera, y yo aquí sentado las tenía cerquita, frente a mi cara.
   Sentía la textura, admiraba la estética, e Isidoro se sorprendía de mi conocimiento y experiencia en el lustre del calzado, a lo que yo explicaba que la mayor parte de mi sapiencia la había adquirido gracias a los periódicos o a que me la paso leyendo.
   Apenas lo miraba con botas nuevas, y le adivinaba si eran de cocodrilo, tigre, avestruz, tortuga, pitón u otra clase de serpiente, y conocía del cuidado de cada piel para no echarla a perder.
   Isidoro siempre me buscaba, además de que me dejaba buena propina.
   Era para mí un placer, tener esas pieles entre mis manos. Colocar líquidos y limpiar espumas, al tiempo que acariciaba los pies cubiertos por aquellas pieles exóticas que pocos tienen el lujo de calzar. Pero uno no sabe con quien trata.

   Isidoro dejó de venir y no supe más de él hasta que salió en las portadas de todos los periódicos y noticieros. Entonces supe su nombre completo, de tanto leerlo por todos lados, me lo aprendí de memoria: “René Isidoro Carrizal González”.
   Según los reportes, la marina lo había agarrado en los límites de Saltillo en una carrera de animales. No sé en qué andaría metido, porque aquí se miraba sencillo, ni alhajas portaba y llegaba siempre en una bicicleta balona. Eso sí, me dejaba 20 dólares de propina, venía casi a diario y no se retiraba sin antes decirme, “y ya sabe, lo que se le ofrezca, con toda confianza”.
   La nota hablaba de un operativo en la sierra, implementado por elementos que bajaron de helicópteros. La movilización estuvo apoyada por militares, federales, estatales y agentes del municipio.

“Yo me preguntó qué le habrá pasado a las botas que le limpié aquél domingo. Eran del 28 y medio, piel café, hermosa textura y consistencia, de un animal silvestre que no crece en este lugar.
Habían sido fabricadas a mano, con cuero de avestruz de primera calidad y diseño clásico, pero personalizado. Dejaban ver incrustaciones que fueron también hechas a mano, con punta picuda e iniciales bordadas en pita a la altura del talón”…

   Yo me preguntó qué le habrá pasado a las botas que le limpié aquél domingo. Eran del 28 y medio, piel café, hermosa textura y consistencia, de un animal silvestre que no crece en este lugar.
   Habían sido fabricadas a mano, con cuero de avestruz de primera calidad y diseño clásico, pero personalizado. Dejaban ver incrustaciones que fueron también hechas a mano, con punta picuda e iniciales bordadas en pita a la altura del talón.
   Quise ir a verlo para preguntarle si quería una boleada, no le hace que no me diera propina, pero en la foto salía descalzo, entonces me aplaqué, además dicen que donde está encerrado es en un lugar muy lejos.

   De calzado caro y llamativo, tengo aquí el de la pareja de Tamaulipas que nunca volvió por este par de zapatillas. Son de color rojo, decoradas con piedras preciosas que brillan bien bonito ante cualquier reflejo. También tienen decoración y pedrería color plata y pedazos de cristal alrededor. Se miran elegantes, y hasta parecen una verdadera obra de arte.

   Las zapatillas son talla 3 y medio, y las estaba limpiando con una garra nueva, cuando llegó el jefe Manolo. Él quería que yo reconociera los cuerpos que hallaron a un lado del camino a Palo Seco, porque parecían los de Tamaulipas que momentos atrás me habían dejado las zapatillas rojas.
   Me llevaron en una patrulla al lugar, y ahí miré que fueron atados de pies y manos con cinta canela antes de ser decapitados, cortados en trozos y enterrados en una fosa, a un costado del camino. Las cabezas estaban a unos metros, junto al montón de basura.
   Cuando llegué, la policía se daba a la tarea de armar como si fuese un rompecabezas el torso, brazos y pies del hombre y de la mujer que estaban revueltos entre la tierra.
   El señor, de complexión robusta vestía calcetines rayados y el otro cuerpo estaba descalzo, con una bermuda a cuadros, cinturón negro y en la bolsa izquierda llevaba un billete de 5 dólares y 50 pesos mexicanos, así como un condón.
   No supe cómo se llamaban, pero algo debían, porque los mataron y no les quitaron nada. Junto a la basura había una bolsa negra, tamaño jumbo llena de dinero. Billetes verdes. Para qué les miento, la policía se repartió el montón y aunque me ofrecían, yo no me quedé con nada.
   No supe más de ellos, solo que “eran de Tamaulipas” y que “estaban junto al hotel a un lado de aquellos departamentos”, y como que alcancé a oír que tenían animales “Pura Sangre”.
   

   Soy bolero, no ladrón, por eso sigo esperando a que alguien venga por estas zapatillas que brillan muy bonito.
Pocas piedras brillan así, refractando con bruscosidad la luz que las atraviesa. Generando apariencia de brillo extraordinario con tonalidad grisácea.
   Si los familiares reclaman, también me traje las prendas de la mujer. Son una falda, un sostén negro y una playera con la leyenda “Falcon” de color azul y una cerveza de barril que estaba enterrada y sin abrir. Tengo las cosas en una bolsa, y sin que me vieran, me traje un mechón de cabello rubio.

   Entrados en esta plática de calzado, conservo los tenis que me dio Mariana. Son blancos y ovalados, con partes forradas en cuero, cómodos y de excelente terminado.
   Luego luego se mira lo bueno. Según ella, “se los trajo su novio el cartero”. Ese que aún echa viajes a los Estados Unidos.
   Mariana siempre tuvo muchos novios, y contrario a lo que yo creía –de que no se enamoraba de ni uno–, a todos los amaba por igual.
   Yo le conté como 27 al mismo tiempo, y era cabrona porque presumía de que “ninguno sabía de los otros” y que “todos le daban dinero”.
   El día que la encontraron muerta en la cama del cuarto que apenas había rentado, el jefe Manolo, de la judicial, me dijo que el niñito de Mariana tenía un recado y un regalo para mí.
En una página de libreta, Mariana escribió a mano con tinta color azul unas líneas.
   Como que algo presentía, pero me describe como su mejor amigo y confidente, y la verdad ella también sabía de las cosas que no me dejan dormir, y que son esas como el pago de la renta, la luz y el gas.

   Mariana me heredó su par de tenis blancos y en recompensa a mi amistad, me dejó una llave e instrucciones de que pase cuando pueda a abrir el locker 59 al aeropuerto de San Luis Potosí, y me recalca, “para que ya no te apures por nada”. Esa Mariana. Tan loca hasta el final.
   

   Aunque no he ido a mirar qué hay en el interior del locker, tengo la llave bien guardadita y me conformo con este lindo par de tenis.
   Creo que le diré a Manolo que vaya y abra el locker y me traiga el contenido, al cabo y él a cada rato anda para San Luis.

   Mariana era guapa. Tenía 26 años cuando la encontraron y en esa etapa de su vida contaba con todo para robar las miradas de los hombres. Apenas venía caminando hacia el cajón, y ya miraba yo a todos alborotados aquí alrededor de la plaza. A mí me encantaban sus pestañas.

   Me platicó el judicial que mi comadre quedó boca arriba. Tenía moretones alrededor del cuello; sangre seca en la nariz, y una evacuación derivada de sus genitales se apreciaba encima del pantalón de mezclilla color azul.
   Cuando la hallaron apenas tendría algunas 24 horas sin vida porque según eso, no estaba tan tiesa.
   Ella nunca me platicó que tuviera pleito con alguien, de hecho siempre la miré feliz y con dinero.
   Los vecinos no oyeron nada extraño. Lo que yo recuerdo ese día que le limpié por primera vez sus tenis, es que hablaba mucho de un tal “René”.
   

   Aunque Mariana ya no viene, mi ahijado, su hijo, parece interesado en este arte de la boleada.
   Está chiquito. Me pregunta si algún día podría volverse millonario lustrando calzado, y no sé qué responderle.
   Únicamente le digo que este, mi orgulloso oficio permite que acaricie con mis manos prestigiadas pieles.
 

   Mariana me alcanzó a decir quién es el papá del niño. El señor ayer vino a que le limpiara los huaraches. Le cobré 10 pesos y con eso alcancé a pagar la luz.

Prohibida la reproducción total o parcial del contenido sin el consentimiento expreso de la dirección.