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CERRILES: De jaurías, perreras y basurales

Aunque es notorio el cambio de imagen que Cerritos presenta, persisten acciones que opacan todo el trabajo.

Este 2019 las entradas se han despejado de maleza, además de que se han mejorado zonas con pinturas e iluminación, pero el tema de la basura sigue aportando al mal aspecto.

El regadero se aprecia generalmente de mañana entre Matías de Ávila y Abasolo, Matamoros y Abasolo, Escobedo y Allende, y Rayón y Abasolo, por citar solo unas calles, sin embargo en las partes altas se han quejado de que los vehículos de limpia carecen de cencerro y no se escucha su paso.

Existen personas que han tomado actitudes desafiantes. Por ejemplo sobre Allende, esquina con Escobedo.

Ahí se colocó un anuncio que indica, «se sancionará conforme a la ley a la persona que deje basura aquí».

No obstante, Plurinominal captó fotografías de cómo la gente deja bolsas incluso a un lado del poste.

Así las cosas, debemos preguntarnos si en efecto, el municipio hace lo posible por mantener un Cerritos limpio, mientras que la misma pregunta abarca a los ciudadanos, para que respondan si también reaccionan a como debe corresponderles.

Otro aspecto que en años no ha podido resolverse, es el problema de perros callejeros.

Un grupo de defensores de animales, reprueban a quienes recurren al veneno para matar a los canes que ya los tienen hartos. Otros critican a dueños de animales por permitirles andar sueltos, y no faltan aquellos que se encariñan de perros callejeros y les arrojan un taco, pero como dijo un vecino de la calle Matías de Ávila, «en unas casas les dan de comer, pero los perros no llenan y se dirigen a los montones de basura».

Cada mañana, la tarea interminable de los de limpia comienza en la zona centro. Pero lo mismo pasa en arterias de alrededor.

Las bolsas de basura se desperdigan por animales, y a la fecha el problema parece de difícil solución.

Así las cosas, surgen varias vertientes. Existen vecinos que aseguran, sacan la basura al paso del camión, mientras otras personas lo hacen cuando ya pasó, o muy temprano o muy tarde, lo que contribuye al basurero, pues generalmente los animales callejeros hacen de la suyas.

Pero hablemos de la «perrera». Por un tiempo, administraciones anteriores intentaron disminuir el número de animales que conforman las jaurías.

Ante las acciones, surgieron personas que fueron las primeras en oponerse.

Ellos habían desarrollado un lazo afectivo con animales callejeros, y ante el paso de la perrera, hubo quienes no quisieron pagar multas ni hacerse cargo de los mamíferos. Se procedió al sacrificio y arremetieron contra el gobierno.

Eso no fue todo, porque el municipio, siguiendo con su labor llegó a cargar con animales que sí tenían dueño, pero que por descuido, éstos anduvieron en la calle y terminaron sacrificados. Los propietarios tampoco se quedaron con los brazos cruzados y los de la «perrera» terminaron con maltratos.

De este modo, volvemos a preguntarnos si en efecto, es al municipio al que le han faltado acciones relacionadas con la basura y los perros callejeros, o bien, ha sido la ciudadanía la que no ha puesto de su parte para lograr el objetivo de prevenir focos de infección.

Para finalizar, recodemos el problema que se tiene con el Relleno Sanitario y el basurero «provisional» junto a los terrenos de feria.

Miles reclaman al gobierno una solución, sin, embargo hasta ahora Manzanillas ha sido el principal opositor a la continuación del proyecto.

Nos leemos la próxima…

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