- A pesar de las advertencias comerciantes se instalaron en zona centro, al final fueron retirados
REDACCIÓN.- Comerciantes de pirotecnia instalaron puestos sobre la calle Hidalgo y Pasaje Matamoros, dejando en mal al ayuntamiento, quien apenas esta semana lanzó un comunicado avisando de las inspecciones que había llevado a cabo con el fin de regular a este gremio.
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La información del 27 de diciembre indicaba que “siguiendo las instrucciones de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Directora de Desarrollo Económico, C.P. Blanca Estela Ruiz, en conjunto con el Coordinador Municipal de Protección Civil, C. Víctor Javier Rodríguez Estrada y el Director de Seguridad Pública Municipal, C. Rubén Ríos Zapata, realizan constantes revisiones en el estacionamiento del panteón municipal donde están instalados los y las vendedores de cohetones. Las autoridades municipales revisan que todos los puestos cumplan con las normas de seguridad, cuenten con botes de arena, equipos extintores de incendios, botes de agua, y vendan solamente los cohetones, autorizados por la ley federal de armas de fuego y explosivos”, por eso sorprendió que desde el jueves 29 de diciembre por la mañana un grupo de comerciantes se colocó en la zona centro, a sabiendas del riesgo que una explosión implica.
En la instalación participaron personas que han contado con influencias durante gobiernos pasados. El argumento es que ya habían pagado por el derecho de estar ahí, y que nadie podría molestarlos. De este modo las acciones promovidas y anunciadas por el Gobierno Verde resultaron risibles.
De entrada Los Ventura lideraron a otros, alentándolos para que se instalaran en lugares como el Pasaje Matamoros, primer y segundo tramo y sobre la calle Hidalgo. Luego se miró que autoridades municipales hicieron acto de presencia y agrupados, los comerciantes se impusieron al avisar que se instalarían por haber pagado el derecho para que ni la policía municipal, Guardia Civil ni Secretaría de Defensa Nacional los molestaran.
La gente escuchó que un sujeto de alto rango hablaría con directores y jefes de seguridad para explicarles sobre el arreglo. Entonces los comerciantes bajo su propio riesgo colocaron los puestos, pues la SEDENA podría decomisarles la mercancía. Según ellos “con una llamada” podrían arreglarlo todo.
Este arrebato trajo otro problema, pues hubo quienes se quedaron en la explanada del panteón municipal y al conocer la instalación comenzaron a reclamar, amenazando con irse a la calle principal.
Antes de anochecer los reacios puesteros ya comercializaban pirotecnia en el centro. Testigos vieron que empelados de Desarrollo Económico y Protección Civil volvieron a discutir con los “desentendidos”, quienes ya sabían que estaban contraviniendo las reglas, pues jamás debieron de retirarse del panteón, pero hubo quienes para no arriesgar sus permisos recularon en sus intenciones.
Por la noche la Guardia Civil Estatal retiró un puesto que se había colocado junto a la esquina de BBVA Bancomer, según se reportó era propiedad de “Coco”. También se miró que la SEDENA había llevado a cabo operativos, los que seguirían hasta pasados los festejos para evitar accidentes y proteger a la población.
Una teoría de este enredo, es que en el panteón los vendedores de pirotecnia no han tenido las ventas esperadas. En primera no habían llegado paisanos que son quienes más gastan en cohetes, y en segunda se sabe que el precio de los productos es alto y alguien de percepción económica media difícilmente los compraría.
Este fin de semana sería cuando los comerciantes de luces y cohetes podrían generar ventas, sin embargo el conflicto por los espacios podría continuar.















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