- Fieles cuestionan costos de la iglesia mientras otros justifican gastos operativos
REDACCIÓN.- El aumento en las tarifas de las constancias de sacramentos en la parroquia de Cerritos ha encendido una polémica entre los habitantes. Lo que hace tres años costaba 100 pesos, en 2024 subió a 200 y ahora en 2025 se fija en 300 pesos, según denuncias de vecinos. Para muchos, estos incrementos anuales convierten un servicio espiritual en una práctica con fines de lucro, lo que ha generado críticas hacia la gestión económica de la iglesia local.
Ciudadanos como Silvia Torres Domínguez argumentan que los sacramentos no deberían tener costo, recordando que “Cristo no cobraba”. Otros, como Coco Reyes, señalan que las parroquias parecen asumir que todas las familias cuentan con ingresos elevados, como remesas, y critican la actitud de quienes administran los trámites, describiéndolos como déspotas. Algunos fieles, como Chreck Cerino Najera, consideran que los requisitos, como asistir a misas obligatorias, buscan extraer más recursos, lo que lleva a algunos a replantearse su afiliación religiosa.
Por otro lado, hay quienes defienden los cobros. Guadalupe Martínez Rodríguez y Pine Ceballos argumentan que las parroquias enfrentan gastos operativos como luz, agua, internet y salarios de empleados, que deben cubrirse de alguna forma. Eva Sánchez, por su parte, cuestiona a quienes critican sin asistir regularmente a la iglesia, sugiriendo que muchos buscan sacramentos solo para eventos sociales. Gabriel Hernández añade que los fieles deben aceptar las reglas de su religión o considerar otras opciones.
La polémica refleja una tensión entre la fe y la economía, con opiniones divididas sobre si los costos son justificados o representan un abuso. Mientras tanto, la comunidad espera una respuesta clara de las autoridades eclesiásticas para esclarecer el destino de los recursos y garantizar que la espiritualidad no quede opacada por intereses materiales.









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