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Quieren justicia por negligencia del IMSS

  • Que se castigue a los responsables de la muerte de Rodolfo Alanís, pide esposa del fallecido

Francisco V. De la Cruz.- Abundando con más detalle sobre la negligencia médica ocurrida en el IMSS Regional de Salud Oportunidades número 41 de Cerritos, familiares de Rodolfo Alanís, –originario del Saúz– enfatizaron en el caso.
Aprovechando el espacio de Plurinominal, exigen se haga justicia y se castigue a los responsables de la omisión.
Como recordarán nuestros lectores, el 26 de abril falleció este hombre en el Hospital Central a causa de un paro cardiorrespiratorio.
Familiares acusan al personal del IMSS de Cerritos por negligencia y mal trato.
Aunque el asunto se denunció en el pasado ejemplar de Plurinominal, la esposa del fallecido narró a este medio las peripecias sufridas al solicitar ayuda.
Explicó que Rodolfo Alanís sufría diabetes y a últimas fechas, el padecimiento se había complicado.
Al hombre le había aparecido un absceso en el cuello y el miércoles 24 de abril por la madrugada, dijo que “se sentía mal”.
A las 5:00 AM salieron de la comunidad hacia esta cabecera en busca de atención médica. Al llegar al IMSS se solicitó ayuda.
Les contestaron que en un momento recibirían al paciente. Pasó mucho tiempo, por lo que la mujer volvió a tocar la puerta.
Personal le entregó una pastilla para que se la diera molida al enfermo, sin embargo no le proporcionaron ningún instrumento para realizar la acción.
Después de media hora volvió a sonar la puerta
Una enfermera preguntó si ya le había dado la pastilla.
Respondió la mujer que todavía no porque no había con qué molerla. Entonces pasaron al enfermo al consultorio, aunque “no le hicieron nada”.
La responsabilidad se la aventaban como “pelota”, entre personal de urgencias y los del servicio de consulta, aunque al final ninguno le brindó la atención requerida al vecino de El Saúz.
La glucosa del paciente se calculaba en más de 500. Cerca de la diez de la mañana la esposa llevó a su hombre a una clínica particular donde lo estabilizaron a pesar de que sus recursos económicos eran escasos.
La señora le preguntó si le habían dado la pastilla en el IMSS y éste contestó que no.
Sobre el absceso y otro padecimiento del pulmón, se mencionó en el nuevo sitio que el enfermo necesitaba atención especializada.
Recomendaron que volviera al IMSS Oportunidades a donde nuevamente llegó lidiando con el personal.
A pesar de la explicación, no logró que su pareja recibiera la atención inmediata.
Ahí, familiares permanecieron durante horas. Ante la tardanza el paciente se notó desesperado y pedía que lo regresaran a casa, pues “se sentía demasiado mal”.
El hombre no aguantó más y cayó rendido en el piso.
“Hasta que lo vieron tirado corrieron por una silla de ruedas”, menciona la acusadora en tono irritable.
Relató que al ver el resultado de la omisión, personal del IMSS procedió a entubar al enfermo.
Una hija lo cuidó toda la noche y se pudo dar cuenta que el quejoso no recibió la visita de enfermeras ni doctores.
Fue hasta en la mañana que pasó una persona revisando a los pacientes.
Recuerda la cónyuge, que al ingresar a Rodolfo Alanís le colocaron unas mangueras en la nariz.
De este modo se le suministraría oxígeno. Al revisar los instrumentos, la enfermera se percató que éste no circulaba. Así pasó la noche el señor.
Posteriormente le explicaron que su esposo había sufrido un paro cardiorrespiratorio, aunque por fortuna continuaba con vida. Entonces procedieron a enviarlo a la ciudad de San Luis Potosí, con la advertencia que podría sufrir otro ataque.
En el Hospital Central sufrió dos paros cardiacos y a consecuencia del último falleció alrededor de las dos de la tarde del viernes 26 de abril.
Familiares de Rodolfo Alanís presumen que existen suficientes elementos para denunciar la negligencia y mal trato en el presente asunto.
Asegura la mujer que el personal de ese centro de salud, no se sensibilizó de la situación hasta que el hombre cayó al piso y todavía debió intervenir el Coordinador del Programa de Oportunidades y una enfermera rural para que lo atendieran.
Ante la Procuraduría General de Justicia, relatarán que con una atención oportuna el paciente no habría perdido la vida.
Del mismo modo se presentarán en la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

Otros casos

Ha pasado casi un año con dos meses cuando una mujer embarazada, también vecina de El Saúz, acudió a la clínica del IMSS Oportunidades en busca de atención médica. Indicaba fuertes dolores del parto.
Fue grande su sorpresa cuando supo que en ese momento el personal de urgencias le indicó que “todavía le faltaba”. Entonces se determinó regresarla a su casa.
El esposo la llevó al domicilio de un familiar en esta cabecera municipal, pero tuvieron que volver inmediatamente al IMSS, ya que la mujer no soportaba.
En el lugar le recomendaron que siguiera caminando, pues afirmaban que todavía no era el momento propicio para el parto.
En un momento dado, la mujer se sintió muy mal y creyó que el producto se le salía, entonces personal de la clínica procedió a atenderla.
El esposo narró a este medio que con palabras técnicas le explicaron lo sucedido.
El crío había defecado en el interior del vientre e incluso absorbió parte del líquido, por ese motivo iba a tener problemas de salud.
Trasladaron al niñito a la ciudad de San Luis Potosí y desde entonces todavía llevan a la criatura a recibir atención médica para descartar secuelas.
Al nacer, el pequeño tenía un color morado, pues se estaba asfixiando en el vientre de su madre.
Gracias a esta negligencia, la criatura sufrirá una secuela que le impedirá desarrollarse adecuadamente, afortunadamente los médicos han descartado algunas de mayor complicación.

Uno más

Este caso sucedió, hace una semana. Un anciano del Saúz recibió la indicación de que su operación ya estaba programada y debía internarse.
Cuando llegó el hombre acompañado de su familia, le notificaron que por una equivocación lo habían programado.
Su operación sería hasta el 30 abril y tenía que internarse el día 29.
Lo anterior es una clara equivocación del personal del IMSS Oportunidades, pues ni el nombre de las personas coincidía, mucho menos la edad.
El paciente que debía internarse contaba con cerca de 40 años y el anciano ya rebasa los 70.
Tampoco se parecían las enfermedades, ya que al cuarentón se le operaría el apéndice y al anciano de una hernia.
Existen muchas más críticas de habitantes de las comunidades y de la propia cabecera municipal por serias omisiones de personal del IMSS.

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