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Más discreta la fiesta de albañiles que la del 2012

  • Autoridades previnieron otro escándalo como el ocurrido el año pasado
  • Festejan a obreros pero no resuelven exigencias de éstos

Marco Serna.- Previniendo un escándalo ocurrido el año pasado –cuando con desesperación se buscaba el gane del ex candidato panista Juan Arturo Narváez Banda– el ayuntamiento llevó a cabo un festejo más discreto en honor a los “albañiles”.
En 2012, un pleitazo se desató en el Salón Country, porque ya borrachos, en la fiesta de los alarifes dos sujetos se armaron de valor y el evento perdió esencia.
Este 2013, sabiendo ya de lo que ocasiona la dotación excesiva de cerveza el viernes 3 de mayo se conmemoró la fecha.
Acudieron en menor proporción que el año pasado, trabajadores municipales al servicio de Obras Públicas y Desarrollo Social, entre otros colados.
En el lugar conocido como “Salón Country” propiedad del panista Nacho Martínez, no se registraron incidentes.
Amenizó un grupo musical y se ofreció un banquete. Autoridades emitieron un mensaje “mareador” para los albañiles, pues aunque se reconoció la importancia del trabajo, pareció que a cambio del atracón se conforman con ser la clase explotada del ayuntamiento.
Ya que en años no han logrado aumentos a sus salarios –esto sí sucede con funcionarios de primer nivel– los ánimos del albañil municipal se alivian cada 3 de mayo “con su cheve y plato de comida”.
Como si ya les conocieron la medida, esa táctica es bastante para que los obreros permanezcan cada trienio con la boca cerrada y no exijan sus derechos.
“Por más de 4 horas el festejo dio continuidad”, dijo Comunicación Social, (suficientes para mantener a los obreros este año contentos con un salario mísero).

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