- Durante supervisión, encontró en la zona animales muertos y amarrados
Francisco V. De la Cruz.- Fue personal de la Comisión Nacional del Agua, quien ordenó impedir el acceso al predio donde se ubica la Planta Tratadora de Aguas Residuales.
Esto porque luego de una supervisión se encontraron en el interior animales muertos y “ganados enteros” amarrados.
Así lo dijo a Plurinominal el Regidor del Ayuntamiento Filiberto Guerrero González al término de la reunión del Consejo de Desarrollo Social.
Era costumbre que un grupo de campesinos extrajera hierba y zacate de la zona. Éste se dijo afectado al llevarse a cabo la ordenanza.
Al inició se pensó que la determinación obedecía a decisiones de Roberto y Reynaldo Vega, pero fue personal de CONAGUA quien dispuso lo anterior.
Se intentó monitorear la cantidad del agua, pero además de sembradíos, se observaron animales muertos en el área y decenas de animales pastando amarrados.
Aunque se dijo que los propietarios contaban con permiso del velador, se explicó que solo la alcaldesa municipal, Dulce María Montes Zúñiga, o en su caso, el Director del OPAPCE Ángel Torres Flores pueden autorizar la entrada a través de un poder.
“El Ranchito” tiene convenio con el municipio. Se establece que los ejidatarios manejen el agua, y que el terreno se destinaría para una Planta Tratadora, aunque nunca se indica que el predio sirva para pastar ni mucho menos para sembrar.
Se dijo que el velador tiene un sembradío en el interior de la Tratadora y obstruye el agua a los ejidatarios.
Se cuestionan los afectados quién le dio permiso para sembrar pues “tiene el mejor maíz”.
De la persona, se cree que tampoco cumple con sus funciones pues robaron el cableado eléctrico.
Fue en febrero cuando se cortó el suministro de energía eléctrica. El velador jamás informó sobre el corte y el OPAPCE siguió pagando.
En el sitio tampoco se nota que se limpien las piletas.
Ante esa situación, los ejidatarios de El Ranchito acudieron con la Licenciada Jessica Tapia, –Síndico Municipal– para que levantara un acta circunstanciada.
Como el velador solo cuida que no entren ejidatarios, no le importó el paso de los animales.
Ahora a los del ejido El Ranchito, se les impide entrar a la tratadora.
No disponen de agua y mucho menos pueden encausarla, en cambio otras personas tiene hasta llave y han amarrado animales en la zona.
Por eso solicitarán que se limiten las funciones del velador al considerar que excede sus atribuciones.
Como el trabajador se ocupa de todo –menos de lo que debe– el terreno está lleno de plantas, la cerca está derribada, existen fugas de agua, y nada se atiende.
En el acta circunstanciada, levantada por la Síndico Municipal, se estableció que todo animal que se encuentre dentro será detenido por la policía y conducido al rastro municipal.
El propietario deberá pagar una sanción previo acreditamiento de la propiedad.
Como “buenos vecinos”, se le informó al dueño de un caballo sobre la sanción, pero en lugar de agradecerles, los comunicantes recibieron insultos.






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