- El monto cubre el proyecto gestionado por Galván Nieto para la construcción de una pila
- Otra parte sería destinada para la Planta Tratadora de Aguas Residuales
Marco Serna.- Un proyecto de 4 millones de pesos gestionado por el gobierno de Erasmo Galván Nieto para la construcción de una pila, se encuentra aprobado y todo indica que la administración de Dulce María Montes intenta gestionarlo sin la injerencia de Ángel Torres Flores.
El pretexto para no iniciar la obra, es una supuesta “numeración de un folio” que cambiaron Diputados del Congreso Estatal.
Del asunto los funcionarios panistas presumen de “ignorancia” cuando todo el personal de OPAPCE está enterado del visto bueno que se dio desde hace meses.
No existe una explicación lógica para detener el proyecto, más que la expresada por trabajadores del organismo. Sus teorías consisten en que la alcaldesa busca a toda costa un pretexto para desocupar al Director del OPAPCE y colocar a “su gente”, y una vez concretada esta etapa del plan, anunciar con intensidad la inversión que será administrada de acuerdo al raciocinio panista.
Sin el hombre que obtuvo reconocimiento nacional por su desempeño al frente del Organismo de Agua Potable, entonces sí se bajaría el recurso y ellos lo manejarían a su antojo, pues hasta ahora, Torres Flores quien deriva de otra administración ha permanecido inerme ante cualquier “maña” azul.
Se calcula, que los panistas buscan la administración de aproximadamente 13 millones de pesos, con los que también se echaría a andar la Planta Tratadora de aguas residuales.
Sobre este asunto se recordó que en junio del 2006 el proyecto se aprobó. El monto del mismo era de casi 8 millones de pesos.
Vinieron las elecciones y perdió el PAN, entonces de inmediato se procedió a “recortar” el recurso.
Desde un inicio, expertos informaron que del modo en que se decidió realizar la construcción sería difícil concretar el fin primordial de la planta, lo que no interesó a los panistas.
Uno de los diseñadores, al percatarse de algunas modificaciones que consintieron funcionarios de la administración de Orozco Reyes, de inmediato reprobó la estructura. Todo llevaba un orden que ahora se traduce en “caos” y en más de 6 años no ha sabido resolverse.
Como Salvador Martínez Sifuentes percibió la “catástrofe”, no recibió la obra.
Así, los responsables aprovecharon el pretexto del priísta y lo culparon del proyecto inconcluso.
Ellos nunca imaginaron que sus acciones habrían sido como “haber escupido al cielo” porque sobre ellos pesa la exigencia de los paisanos de terminar la planta.





Los comentarios están cerrados.