- Ya están cansados los padres de familia en la Escuela Rafael Nieto
Marco Serna.- Intenso el daño a la economía familiar que ocasiona la obligatoriedad de las llamadas “cuotas escolares”.
Son estas aportaciones económicas las que generan “dolores de cabeza” en los senos familiares y a éstos se suma el incremento que año con año se padece en los precios de útiles escolares y uniformes.
Padres de familia de la Escuela Rafael Nieto, expresaron indignación al conocer el listado de útiles que se pidió a los alumnos (donde destaca la petición de 8 libretas), a este se sumó una cuota de 200 pesos más el costo de la inscripción.
Hubo quien aseguró haber gastado hasta 300 pesos tan solo en útiles escolares, pues se solicitó un diccionario que “no es nada barato”, al que se añade juego de geometría, colores, 100 hojas blancas, tijeras, goma y un amplio etcétera.
Vendedor con preferencia
Pero en esa escuela, las críticas crecen al conocerse que un puestero de la Plaza Principal cuanta con el apoyo de la Directiva para vender productos dentro de la institución, preferencia de la que no gozan los demás comerciantes a los que de querer competirle “sí les cobran”.
Se desconoce cuánta es la aportación que el vendedor proporciona, a quién y en qué se utiliza el dinero, porque una versión apunta que “no da nada” para el centro de estudios.
Y es que según los afectados, la “aportación económica” que se les exige debe compensarse con la cuota que piden los directivos a los que no pueden competir con tal vendedor.
Al hombre que ofrece“Hot Cakes” frente a la Parroquia de San Juan Bautista, se le permite la venta de gorditas, sopas maruchan, tacos de harina, arroz con leche, café, flan, pastel, sandwich, en la Escuela Primaria Rafael Nieto.
Como otros han querido competirle, de inmediato se les piden cuotas porque se instalan afuera, lo que no ocurre con esta persona que es el favorito de los docentes.
Incluso este hombre forma parte importante en la Sociedad de Padres de Familia, y en lugar de contribuir en favor de la misma, parece hacer más por él y para el grupo de Maestros que consienten sus ventas.
Más reclamos
En ese lugar, también los niños se enfrentan a la escasez de agua. Existen casos donde llegan “asoleados y sedientos” a sus hogares.
A los padres de familia se les ha pedido no solo dinero, sino productos como rollos de papel higiénico y vasos, incluso se ha relevado el trabajo de los conserjes que ahora corresponde a los alumnos, pues son ellos los que hacen el aseo.
Esta denuncia se suma a otras, que comprueban cómo se ha denigrado el fin primordial de educar para convertir a las escuelas en centros de negocios y comercio. Una clara “mafia” que como en los ayuntamientos favorece solo a unos.






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