- No se pagan laudos, las cuentas crecen
Marco Serna.- Como es costumbre en todo ayuntamiento, el de Villa Hidalgo presume solo lo que le conviene.
Como si hubiese caído en un pantano de movedizas arenas, poco a poco se hunde la presidencia y en la punta del edificio Vite sonríe para la foto como si todo estuviera bien.
Siendo que los antorchistas iniciaron en los años 70´s como una organización que lucharía por la clase desprotegida –en este caso el campesinado– ahora parece que no les importa favorecer a la clase trabajadora. Aunque varios laudos laborales han concluido, no se ha dado cumplimiento a los resolutivos y las cuentas crecen día con día.
No ha aprendido esta administración del error que en otros lugares ha frenado el desarrollo municipal.
No hay para dónde hacerse y aunque se intente heredar la deuda a sucesores gobiernos, así será pero las cantidades se tornarán extremas.
Es excusa de los alcaldes, el mencionar que los demandantes no trabajaron para ellos. Así minimizan el caso pero los asuntos han llegado a su fin y las cuentas aumentan, todo por no haber llegado a un acuerdo en el momento oportuno; estamos hablando de la audiencia conciliatoria durante el juicio laboral a la que debió haber acudido el asesor del ayuntamiento.
De no atenderse con prontitud las demandas que fueron ganadas, se llegará al extremo de embargar bienes y cuentas públicas del municipio, pero la autoridad “se hace que no sabe” y se enfoca en conseguir aplausos y cortar listones.
Ya nada valen las excusas manifestadas por funcionarios. En su momento los juicios se perdieron y deben pagarse los miles de pesos a quienes fueron despedidos sin causa justa.
Estas deudas se han agigantado desde que la administración anterior dejó de pagarlas y no se conoce que en reuniones de Cabildo se tenga destinada una partida para liquidarlas.
María Elena Ordoñez, a nombre de más afectados ha pedido una explicación pública del tema a través de diversos medios.






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