- Cargos por retirar efectivo van de los 30 a los 40 pesos
Rubén Salazar.- Con sucursales de tres instituciones, en Cerritos se viven los abusos de las empresas bancarias. Uno de los casos más significativos es el de los cajeros automáticos: su servicio es insuficiente, limitan la competencia y por lo tanto encarecen las tarifas, desde consulta de saldos hasta disposición de efectivo.
Según el “Trabajo de Investigación y Condiciones de Competencia del Sistema Financiero Mexicano”, elaborado por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), existe un serio conflicto de intereses, lo que a su vez impide la falta de competencia e innovación en perjuicio de usuarios.
En 2012 existían 47.3 cajeros automáticos por cada 100 mil habitantes, mientras que en economías menos desarrolladas como Letonia y Malta, la cifra era de 66.5 y 60.3, respectivamente.
El predominio de los grandes bancos (como en Cerritos, que son Bancomer, Banamex y Banorte) se ve reflejado en los cargos por retirar efectivo, que va de los 30 a los 40 pesos en promedio, además de que la cobertura de establecimientos que aceptan pagos con tarjeta también es baja.
El estudio recomienda promover un esquema tarifario que reduzca las diferencias de cobros a los usuarios entre cajeros de diferentes bancos. Y es que de las 25 instituciones financieras que operan cajeros automáticos, los cinco bancos más grandes operan el 77 por ciento de la red.
Los cajeros automáticos que se encuentran en supermercados, centros comerciales, aeropuertos, terminales de autobuses, tiendas de conveniencia, farmacias y gasolineras cobran una comisión mayor.
Además, en caso de que los tarjetahabientes deseen trasladar sus saldos deudores a un banco distinto, encuentran obstáculos y dificultades para hacerlo: sólo 5 por ciento de los clientes de tarjetas de crédito cambiaron de emisor.
Por otro lado, los acreditados poseen términos de contratación desventajosos, con altas tasas de interés o comisiones y condiciones inflexibles de plazo o formas de pago, llevándolos a pagar sobreprecios en los seguros que se encuentran ligados a crédito, especialmente en el automotriz e hipotecario.
La información sobre el pago de créditos o compra de servicios a los entes del gobierno (Infonavit, Fovissste, Fonacot) no está disponible para los otorgantes de crédito. Como consecuencia, se reducen las posibilidades de que los usuarios cuenten con un historial para obtener créditos. La propiedad y control de Buró de Crédito está en manos de los principales bancos que poseen el 70 por ciento de sus acciones y que, a su vez, otorgan más del 85 por ciento del crédito en los segmentos de vivienda, consumo y empresarial.






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