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Parque vehicular, en abandono

  • Existe indolencia por parte de los responsables

Por FRANCISCO VALERO.- Uno de los problemas que ha enfrentado la administración municipal es el referente al parque vehicular.

Las fallas no han permitido brindar un servicio satisfactorio debido a las continuas descomposturas.

Desde el principio de la administración presidida por José Alfredo Sauceda Loredo, no se ha sabido dónde quedó un camión del servicio de limpia adquirido durante la administración de Salvador Martínez Sifuentes.

Se supo que fue llevado a un taller ubicado en el municipio de Rioverde, pero después de tres años no se sabe qué ha sucedido con la unidad recolectora.

Los problemas que ha enfrentado la administración municipal en cuanto al parque vehicular han ido en aumento.

Un trabajador del servicio de limpia comentó que un vehículo recolector de basura estuvo varios días en el taller.

Se le botó un sello del sistema de frenos. Los encargados argumentaron que no lo encontraban, pero que el camión duró varios días sin hacer su recorrido, esto en perjuicio de la población.

Otro trabajador de ese mismo departamento contó que recién habían adquirido un camión blanco con concha azul. “Apenas lo habían traído. Era el primer recorrido, pero casi frente a la mueblería González el camión se empezó a tironear hasta que se apagó, de allí se lo llevaron estirando”, recuerda.

Da el caso que a varios meses el camión sigue descompuesto, sin dar servicio a la ciudadanía.

Los mismos empleados del H. Ayuntamiento creen que existe indolencia por parte de los responsables de mantener en buen estado el parque vehicular del H. Ayuntamiento. Desde hace alrededor de dos meses, el camión que cuenta con canastilla, del servicio de alumbrado público se encuentra descompuesto y no lo pueden arreglar.

Otro que también vieron en el taller municipal sin funcionar es el camión de parques y jardines.

Los trabajadores comentaron que después empiezan a quitarles partes a los vehículos y entonces quedan arrumbados.

Comienzan con las llantas, después “otros fierros, hasta que resultan inservibles y en abandono.

“De las patrullas mejor ni digamos nada, a esas nadie les hace caso”.

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