- Intentan disimularlas con “lechada” de cemento
Francisco V. De la Cruz y Julio C. Dimas.- Vecinos de Guadalupe califican como terrible la pavimentación de la calle Emilio Carranza pues aun no concluye la obra y ya se aprecian grietas.
Se pidió la presencia de Plurinominal para denunciar de forma pública que al siguiente día de la aplicación del concreto comenzaron las fisuras, esto se lo hicieron ver al responsable de los trabajos quien como rápido remedio ordenó la colocación de “lechada” sobre las aberturas.
Los beneficiarios más directos, reconocieron que al paso del tiempo las cuarteadas comenzarán de nuevo, pues a la fecha son claras.
Conocedores del ramo, indicaron que posiblemente el problema se presente “por la falta de cemento”, pues la constructora así se habría ahorrado recursos. Recordaron que la arteria fue pavimentada durante el mandato de Alfredo Sánchez Azúa. El experimento de aquella vez consistió en la aplicación de anhidrita bajo el argumento de que era más económica.
Al saberse de dónde provenía el componente, una asociación ecológica presidida por Ezequiel Mares y ciudadanos, se opusieron a la aplicación del material en subsiguientes pavimentaciones.
Se demostró mediante análisis de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), que la anhidrita estaba contaminada con arsénico, un veneno potencial.
La pavimentación y sus banquetas, a los pocos meses empezaron a mostrar signos de destrucción y al paso de los años el pavimento desapareció.
La calle, en su tramo de Carrillo Puerto a Alberto Carrera Torres, permaneció casi intransitable por años, hasta que hace algunas dos semanas comenzó la reconstrucción que demuestra deficiencias.
Los malos trabajos tolerados del gobierno saliente de Dulce María Montes Zúñiga no se enfocan en esta obra. Arterias como Juventino Rosas y Aquiles Serdán también son afectadas por daños, pues se notan las grietas lo mismo que en Matías de Ávila pasando la esquina de la calle Zafiro.







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