El municipio de Villa Juárez enfrenta su regreso al PRI, partido que desde la estadía en el poder de Everardo Izaguirre Gloria no había recuperado la presidencia.
Pasaron por la silla Jesús Ruiz Castillo, José Ignacio Chavira Pineda y Juan Manuel Sánchez Martínez, entonces se creyó que Lalo Martínez seguiría escribiendo la historia del PAN, pero no fue así porque María Teodora Reyes Infante recuperó el poder, al parecer en un resultado que ni ella esperaba.
Estamos casi a dos meses desde que el grupo llegó a la presidencia, y la administración ha sostenido serias discusiones en Cabildo por el nombramiento de funcionarios, pero tampoco ha sido fácil la colocación de personas claves para el buen funcionamiento de oficinas.
Los conflictos laborales están a la orden del día, y se sabe que un grupo de «desocupados» no habían recibido en tiempo y fecha una cantidad acordada correspondiente a los años de servicio.
Vayamos a otros temas, que si bien no son tarea directa de la alcaldesa, sí podrían dirimirse en el palacio.
Por ejemplo, en el Mercado Municipal son constantes los «agarrones» verbales y físicos entre comerciantes, por lo que se hace un llamado a la autoridad para que evite tragedias.
En fin, La Villa estuvo de fiesta, pero terminó la Feria Regional del Paisano de forma espectacular, porque la presentación de la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí, tuvo un trasfondo cultural que consistió en un reproche contra aquellos que perjudican a Villa Juárez.
Los maestros que interpretaron a la perfección piezas clásicas, externaron sus notas musicales con el fin de mostrar oposición a situaciones como la trata de blancas y al bombardeo que afecta nubes de temporal.
Otro tema que viene a ser una carga para el gobierno de Teodora Reyes, se vive en comandancia, donde también se conoció que un grupo de policías recurrieron al amparo con tal de no ser despedidos, luego de haber reprobado exámenes de control y confianza.
Jorge «La Coquena» Martínez, ha sido acusado de haber despedido a quienes «no le caen» para dar cabido a un grupo de amistades, sin tomar en cuenta que existen derechos laborales que deben de ser respetados, de lo contrario, Villa Juárez se vería hundido en otra ola de demandas laborales que terminaría en millones de pesos desembolsados, tan solo por una actitud de revanchismo de la que también acusan al subdirector, un tal Adán Santillán, que tiene fama de adicto, lo que lleva a que se desconfíe de los mandos.
Por cierto, el 18 de noviembre se reportó el robo de una motocicleta, cuyo propietario dijo llamarse Diego Silva.
Apenas en la fiesta de El Granjenal se conoció del robo de una camioneta, cuando ahora salen con el faltante de otra moto, pues no hace mucho ocurrió lo mismo, también frente a domicilio particular. Ponte las pilas «Coquena», pues a los taqueros también los dejaron sin las «baterías» de sus camionetas.
Nos leemos la próxima…







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