Por FRANCISCO VALERO.- A muchos consternó la muerte de Miguel Rodríguez Salas, mejor conocido como «El Secre».
Originario de La Biznaga, su muerte se divulgó desde el perfil “Juan Eduardo De León Rodríguez”, quien escribió la madrugada del 1 de julio, “buenas noches, solo para informarles el fallecimiento del señor Miguel Rodríguez Salas, mejor conocido como Secre. Se estará velando el día de hoy en la capilla de San Lorenzo, en La Biznaga. Su misa será el 1 de julio a las 5:00 pm, en la iglesia de San Juan Bautista de Cerritos, de allí al panteón municipal, para quien guste acompañar”.
Amigos del fallecido también compartieron recuerdos, pues «El Secre» fue popular en Cerritos y alrededores.
Se le miraba siempre con amigos y conocidos en cervecerías, y no faltaba quien le invitara una “cheve”. Ahora nomás los recuerdos quedan de «Miguelito».
En los últimos días se le veía caminar por las calles cargando un tercio de escobas, las cuales ofrecía en algunos domicilios, otras las llevaba de encargo a comercios, pero aunque se decía que una hermana enviaba dinero de los Estados Unidos para su manutención, el Secre siempre hacía su lucha para sacar un peso.
Era normal que a las altas horas de la noche, «El Secre» caminara desde esta cabecera municipal hasta su domicilio ubicado en La Biznaga.
Cuando tenía suerte alguien le daba aventón, pero generalmente llegaba caminando. Su casa se ubica al fondo de la comunidad.
En varias rancherías recuerdan cuando El Secre vendía paletas.
Miguelito transitaba empujando un carrito, muchos lo esperaban a diario para deleitarse con el producto.
Como le gustaba la tomada, muchas veces se emparrandó y acabó dormido con el carro de paletas por un lado.
De madrugada partía hacia esta cabecera municipal. La gente oía cómo el carro de paletas avanzaba entre las piedras, pero si un conocido pasaba, El Secre aprovechaba para subirse.
Algunos rememoran cuando «Miguelito» se emborrachaba y «la muchachada le ganaba con las paletas», generalmente durante fiestas, donde El Secre prefería disfrutar de bebida y banquete que atender su negocio.
Muchos patrones toleraron que El Secre llegara sin paletas, pero también sin dinero, «entregaba cuentas mochas», pues aun así lo seguían ocupando.
No se sabe en qué circunstancias Miguel Rodríguez dejó de existir, pero a principios de marzo se tuvo conocimiento que cuando caminaba, por la noche, rumbo a su domicilio un hombre originario de La Escondida lo agredió con una navaja para quitarle una botella de vino.
Se desconoce si de ese ataque le quedaron secuelas que le causaron la muerte.
El sepelio estuvo a cargo de Funerales San Juan.







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