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Ubican a presunto ladrón de vehículos en NL

Se pierde y luego regresa, explican vecinos de El Granjenal

Por MARCO SERNA.- El martes 13 de julio se difundió la petición de ayuda en favor de joven que tiene familiares en El Granjenal.

Según se explicó, el supuesto “indigente” se ubica en Villa de Juárez, Escobedo Nuevo León.

El perfil “Tacos Mañaneros Yoow Rous”, publicó en la página “personas desaparecidas en SLP” lo siguiente, “Buenas tardes, este joven dice llamarse Pablo Collazo, dice ser del Granjenal SLP, anda en situación de calle en Escobedo NL, dice que su papá se llama Cleofas Collazo y su mamá Susana, si podrían ayudarme a encontrar a su familia”.

El comunicado empezó a compartirse entre cibernautas, llegando a vecinos de la comunidad.

La gente reconoció a “Pablito” y aceptaron que enfrenta un padecimiento mental que le impide conducirse con normalidad.

“Siempre se pierde y después aparece”, dijo una persona a Plurinominal. Agregó que Cleofas Collazo y Susana Castro Monreal viven separados. La mujer habita en el estado de Nuevo León y en ocasiones el muchacho se va a vivir con ella.

Habitantes de Granjenal dijeron que la madre de Pablo Collazo, Guadalupe Monreal Rodríguez tampoco está bien. “Hace poco aquí anduvo, el muchacho ya andaba perdido, pero dijo que ella sabía dónde andaba, que lo iba a traer para el día de su cumpleaños, que le iba a hacer un pastel”.

Como sus padres se separaron, Pablo estuvo al cuidado de los abuelos, pero era muy violento con ellos. Una vez golpeó a la señora quien pidió apoyo de autoridades.

A Pablo siempre le da por caminar sin rumbo. Se pierde algún tiempo y después regresa al Granjenal, pero esta vez ya tiene tiempo que no se le mira en el rancho. La gente no sabía de él hasta que vieron la publicación.

De acuerdo a la fotografía, Pablo sostiene un plato desechable y unas tortillas, al parecer está comiendo.

Se le nota sentado a la luz del sol, en una banqueta junto a dos latas de cerveza y lo que parecen varias veladoras, como si ahí hubiese ocurrido una tragedia.

Vecinos calculan que el joven cuenta con algunos 26 años de edad. No hay quien vaya por él y el municipio de Villa Juárez no se ha pronunciado al respecto.

Pero mientras en otro estado se compadecen del muchacho, en Granjenal saben que su conducta no ha sido la mejor, pues siempre se ha metido en líos y ya no hay quien lo soporte.

Sus escándalos empezaron el 9 de junio de 2011, cuando hirió a una señora de 63 años porque no le vendió cigarros y una cerveza. Según el reporte ahí tenía 15 años y le arrojó una botella y le pegó con un palo. La señora María del Rosario Salazar recibió atención médica en el IMSS, para ser tratada por la herida, mientras que golpeado por vecinos, amarrado de pies y manos, fue entregado el adolescente a la policía.

En diciembre de 2011, se intensificó una búsqueda para hallarlo.

En ese tiempo ya tenía 16 años, y cuando lo daban por perdido, de repente apareció. Luego se volvió a perder en febrero de 2012, esta vez en una camioneta Ford Ranger modelo 2000, robada, en la que se accidentó en la carretera a Tula. El muchacho caminó hasta “La Hincada” y desde ahí fue reportado por la policía de Guadalcázar.

Entonces fue ingresado al Centro de Reinserción Distrital de Cerritos, acusado por “robo de vehículo” y a “casa habitación”, por lo que habría de ser llevado al tutelar para menores de la capital.

El “menor” actuaba como si no supiera qué ocurría; ni siquiera se inmutó por su aprehensión policiaca, pero persistía la incógnita de cómo había aprendido a conducir. No duró mucho detenido y luego salieron más personas que lo acusarondel robo de al menos 4 camionetas, una color verde que fue chocada en el camino a San Bartolo, vehículo legalizado que portaba placas y engomados.

En agosto de 2013, Collazo duró perdido más de 15 días. Ese reporte de su búsqueda lo conocieron corporaciones policiacas de Cerritos, Villa Juárez, Guadalcázar y Rioverde; se le vio transitando hasta en sitios como Ciudad del Maíz y se temía que de nuevo se metiera en problemas.

En una ocasión policías de Cerritos lo persiguieron de madrugada, porque al verlos huyó. Un tío también lo miró pero tampoco le pudo dar alcance.

A finales de febrero de 2014 pasó lo mismo. Aquí duró perdido casi un mes. Desde entonces así han sido sus aventuras.

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