- Los borrachines se quedan tirados a pocos metros de comandancia
BETO GUERRERO.- Denigrante espectáculo queda a la vista de chicos y grandes en la zona centro de Villa Hidalgo.
Por lo general, es durante cada “lunes de tianguis”, cuando se vuelve común caminar junto a borrachos, que ahogados en alcohol adornan las calles principales de este poblado.
La policía se hace que no mira, o de plano nada puede hacer, porque esto no parece ser una falta administrativa que merezca prisión, sino que se ha vuelto una costumbre que es practicada por gente de toda edad.
Plurinominal ha sido testigo de cómo los borrachos dejan latas de cerveza y envases de vino en sitios públicos como la plaza y el kiosco, donde incluso se ha captado a algunos aventurados no solo “con el caballo cansado”, sino orinando en plena luz del día sobre paredes de la estructura.










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