Se oye “chistocillo” cuando dicen que “una persona” pierde el piso como resultado de un cargo que le dieron en gobierno.
Estas líneas son generalizadas y no van dirigidas a alguien en especial, pero si a alguno le acomodan es bueno que las tome en cuenta, porque inicia la administración 2021-2024 y hay personas, que si bien siguen en los cargos producto de la reelección, hay quienes apenas fueron nombrados recientemente para ser incluidos en cierto gabinete.
Entonces volviendo al preámbulo, a estas alturas hay esos que ya no hablan igual como cuando las campañas. Los mensajes ya no los responden y si lo hacen, las evasivas son el mejor escudo, y claro, si ya lo que se diga no les interesa, porque tienen asegurado el cargo durante tres años.
Es bueno que aseguren o ahorren lo que puedan, porque en la vida esa clase de trabajos se le presentan a muy pocos, pero lo que más critica la gente es cómo cambia la conducta con relación a un saludo, o incluso cómo se transforma la persona en un sujeto pedante, que cree que por tener poder en tal o cual cargo, todo debe de hacerse conforme al capricho, sin pensar en que lo que son se lo deben al pueblo que votó por ellos.
Pero encima de los berrinches o encaprichamientos, hay leyes que deben de respetarse, pues de lo contrario, estaríamos entrando en irresponsabilidad, para suerte parece que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador trata de que las cosas pinten distinto y ya varias ratas están pisando la jaula, por eso a más de uno se le han de haber subido los blanquillos a la garganta (conste que no dije huevos porque se oye muy feo)…
Cuentahabientes de Banco Azteca, que han denunciado reducción en cifras de ahorros o demás depósitos, deben interponer acusaciones formales ante autoridades competentes. Este medio conoce distintos señalamientos, y aunque hacerlos públicos sería aventurado, todos apuntan a determinados personajes cuya reputación podría perseguirlos de por vida. Se supone que un banco es una institución confiable, a donde la gente acude pensando que sus ahorros están seguros, entonces no podemos tolerar que tales organismos se infesten de ratas, que es de lo que el pueblo está harto…
Los ayuntamientos potosinos empiezan a presentar atrasos con proveedores o prestadores de servicios y no es que no reconozcan adeudos, sino que dicen, aún no reciben recursos de la esfera federal y estatal.
En lugares como Cerritos, es un laudo de casi 2 millones 100 mil pesos el que está perjudicando las finanzas públicas, dado que tras el congelamiento de cuentas, al gobierno municipal de Ma. Leticia Vázquez Hernández no le quedó de otra que pagar.
Lo que este medio sabe, es que Gabino Reyes Azúa fue víctima de una enfermedad, dejó de ir al centro laboral y el síndico, en ese entonces Gerardo Galván, quien formaba parte del gobierno de Aurelia Orozco Reyes levantó actas, y posteriormente vino el despido.
Sin embargo Gabino probó que estaba enfermo, demandó por despido injustificado y ganó. En el año 2007 se resolvió el asunto, y desde entonces los salarios caídos se fueron sumando, pues ninguna administración de Acción Nacional ni del Partido del Trabajo, quiso saldar la suma, sabiendo que las arcas municipales eran las perjudicadas. “Chavita” Martínez Sifuentes también pudo hacerlo, pero tampoco llegó a ningún convenio como sí paso ahora con Leticia Vázquez.
Este 2021 Cerritos no solo paga un laudo de más de 2 millones de pesos, sino también consecuencias que se traducen en reducción de obras y acciones, todo por culpa de la irresponsabilidad de ex funcionarios a quienes les valió lo que sucedería, nos referimos ex presidentes municipales, a ex síndicos, secretarios generales y cabildos.
Cierto. Gabino tiene derechos laborales que deben de respetarse, y aunque la cantidad parece elevada, no olvidemos los gastos que el actor debió de hacer en todo este tiempo para mantener el caso activo. Tampoco debemos olvidar lo que va para el bolsillo de sus abogados…
Dicen que San Luis Potosí podría imponerse al coronavirus. El 90% de las personas ya están vacunadas, por eso el número de hospitalizaciones va a la baja. De seguir así se estaría alcanzando la “inmunidad de rebaño”, aunque parece que en Cerritos y alrededores esta meta ya se alcanzó, porque basta con darse una vuelta a zonas céntricas para ver cómo la costumbre de utilizar cubrebocas ya no parece estar de moda. En fin, se logre tal inmunidad o no, el Covid-19 nos arrebató la vida de algunos seres queridos y para eso ya no hay marcha atrás…
Nos leemos la próxima…










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