Pulsa «Intro» para saltar al contenido

Puente prometido, puente olvidado

  • Habitantes de El Tepetate exigen soluciones inmediatas

MARCO SERNA.- La comunidad de El Tepetate se encuentra en alerta debido a la mala coordinación vial en la caseta de acceso, que ha generado demoras significativas y aumentado el riesgo de accidentes. Habitantes de la comunidad amagan con tomar las casetas de la Súper Carretera, como ya lo han hecho, si los directivos de la empresa concesionaria de la Carretera Estatal No. 75 no realizan modificaciones en este cruce. Un puente les parece imposible, pero insistirán en su pretensión. Todo indica que las decenas de personas que habitan en la comunidad, no son relevantes para invertir millones de pesos en un puente, y que de esta forma crucen por encima sin pedir permiso. Cada que firman al salir o entrar a su terruño, es como si estuvieran encarcelados, o bien, como si dicha empresa cuyos dueños son millonarios, les hubiera quitado su libertad, y eso no puede ser, porque en estos tiempos de feminismo, de lenguaje inclusivo, de diversidad sexual, de protección de derechos o costumbres indígenas, los del Tepetate, unas 130 personas, siguen siendo invisibles para las autoridades y empresarios.

Los denunciantes señalan que las recientes modificaciones realizadas por la Súper Carretera en el área de la caseta de acceso a Cerritos han empeorado el tráfico y aumentado el riesgo de accidentes. El tiempo de espera para cruzar a la súper carretera, ya sea en dirección a Rioverde o la capital, ha aumentado, convirtiendo este punto en un verdadero caos vehicular.

La localidad de El Tepetate ha enfrentado desafíos desde la construcción de la Súper Carretera. Originalmente, los habitantes podían transitar libremente por el camino que conducía a Cerritos, pero con el tiempo, la instalación de la caseta de cobro y la falta de un puente prometido generaron tensiones.

Los habitantes argumentan que la empresa carretera solo pagó por los terrenos que atravesaba la nueva carretera, sin cumplir las promesas de construir un puente. Estos problemas de infraestructura han llevado a incidentes trágicos, como atropellamientos fatales y choques.

A pesar de las protestas y las promesas incumplidas, los habitantes siguen enfrentando obstáculos. La firma obligatoria al cruzar la caseta o la falta de acceso libre a la comunidad son solo algunos ejemplos de las molestias diarias.

Ante la urgente necesidad de un puente sobre la súper carretera, algunos habitantes ya están hartos de seguir firmando y arriesgando sus vidas diariamente al cruzar la carretera de cuota. Son cosa del pasado también las carretas, yuntas y animales, algo que sirvió mucho para alimentar a familias, cuyo cruce se prohibió.

Pero el tráfico se detiene ante la defunción de algunas personas, pues cuando fallecen, el cortejo cruza la caseta con dirección al panteón municipal de Cerritos.

Así las cosas, la afectación no es propia de gente del Tepetate, sino de Tanquito de Banda, Tepozán y Labor de San Diego, quienes algún tiempo también reclamaban porque los camiones de pasajeros no podían dejarlos justo a la entrada que conduce a su comunidad, por suerte ahora hay paradores comerciales, que aunque ofrecen productos a precios sumamente excesivos, al menos cuentan con estacionamientos.

Los comentarios están cerrados.