- Con años de oficio en restaurantes de Cerritos, Charlie comparte sus platillos en línea y atiende pedidos desde casa
PLURINOMINAL | Quien siga la página de Carlos Alberto Argüello Banda en redes sociales sabe que ahí no hay receta improvisada. Cada publicación delata a alguien que conoce el fuego, los tiempos y los sabores desde mucho antes de que existiera la idea de fotografiar la comida para compartirla.
Charly, originario del barrio de la Santa Cruz en Cerritos, tiene en la cocina una historia que comenzó a los 15 años entre las brasas de La Troje del Rey, el negocio de don Juan Sánchez. De ahí pasó a Chiput, un restaurante ubicado junto a la hoy casa de Chuy Chavira, luego a Mariscos La Posta y más tarde a Mariscos Mante, donde terminó de confirmar lo que ya sabía: que la cocina era lo suyo. Hablamos de lugares con gran sazón.
«Yo no estudié, a los 15 años ya estaba asando carne ahí en La Troje del Rey», recordó en entrevista con Plurinominal. En ese recorrido por fogones y parrillas, don Chuy, cocinero de La Posta en aquellos años, y las tardes con “Chachis” también le dejaron enseñanzas que hoy se reflejan en lo que prepara.
Su oficio no se quedó en la comida. Trabajó con don Truch’s, uno de los primeros en vender bebidas para llevar en Cerritos, en un depósito de vinos y licores donde las micheladas se preparaban cuando todavía no las vendía cualquier establecimiento. Y en ese capítulo de la historia local, Carlos Alberto reivindica un nombre: «Quien empezó a vender las miches aquí fue el “Crazy Horse” de don Chuy Castillo, hijo de doña “Amy Castillo”, que estaba a un lado de donde era Banamex, (hoy el juzgado), aunque reconoce que hay quienes disputan esa primacía.
Lo que publica hoy en redes son en su mayoría reuniones familiares y entre amigos, pero también recibe pedidos. «Hacemos un poco de todo, los hago aquí para la casa, pero si alguien me pide algo, con gusto lo hacemos», dijo. Quien quiera contactarlo puede hacerlo a través de su perfil de Facebook.









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