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Cerriles 453

Nos decían en una escuela católica, que la parábola del hijo pródigo significaba “el amor inmenso que Dios tiene a sus hijos, a quienes siempre perdona y recibe con los brazos abiertos”.
Hacemos alusión al tema, por la decisión de Gregorio Carbajal (o de José Gutiérrez), de regresar nuevamente al PRI.
Y es que de acuerdo a la interpretación de religiosos, “dejar la casa, significa mucho más que alejarse de un lugar en un momento determinado. Significa negar la realidad de nuestra pertenencia a un ser”.
Goyo primero fue fiel a los principios del tricolor. Al inicio todo iba de maravilla, actuaba por convicción, se decía amigo de ciertos individuos y pasó mucho tiempo junto a ellos. Luego se fue a probar suerte a “otros lugares”. Pero se percató de las tentaciones de terceros, para darse cuenta que el fundamento de su vida no estaba en aquellos sitios lejanos, sino en su “casa primera”. Luego vino la desbandada.
Pero esta cita bíblica, también es un claro llamado a la reconciliación entre la base de la sociedad, que ha sido la familia. Esa reconciliación, debe notarse al término de las campañas, dónde muchos volverán a estrechar lazos con sus propias familias, de las que se han distanciado por apoyar a uno u otro personaje que compite por la dirigencia del ayuntamiento.
Las decisiones de los panistas, siguen favoreciendo al candidato tricolor de una manera superficial, porque la medida será efectiva hasta este primero de julio.
Jorge Quintero enfrenta un verdadero reto. Primero debe analizar qué hacer con ese grupo de priístas de “hueso colorado” que han mostrado lealtad a los principios a lo largo de los años, luego analizar las propuesta, convenios o compromisos, —en caso de haberlos hecho— con el grupo de personas que se han unido, o con los líderes de éstas, porque ello podría favorecerle para que el PRI sea gobernado por otro trienio sí le ayuda el resultado.
Lo ha manifestado el propio candidato del PRI, tiene un lugar especial para favorecer “al ex panista”.
Citamos de nuevo la parábola, para explicar que al parecer el formar parte de controversias anteriormente dentro del tricolor, y ahora en el blanquiazul, merece una recompensa.
Por otro lado no debemos olvidar que la maestra Lucía Reyes, reconoció públicamente “que ellos no están para quitarle el lugar a nadie y respetarán el trabajo de quienes lo han hecho”.
A Jorge Quintero se le nota confiado. Pero si el personaje nuevamente pierde contra cualquiera de los otros 3 rivales, perderá no sólo acompañado de este nuevo grupo de ciudadanos, sino también la derrota pondrá fin a su carrera política, tal y como ya lo dijo en el mitin del barrio de la Santa Cruz.

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