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CERRILES 540

¿De quién se quiere reír el grupo de Dulce María Montes Zúñiga?
Es lo que nos preguntamos al conocer la reciente conformación del “Comité de Adquisiciones”. Nada más absurdo, pues el grupo que debe “supervisar las compras y gastos de la administración” se integra por Dulce María Montes Zúñiga como Presidenta, Lic. Alfredo Sánchez Azúa (Sub Presidente Suplente), Silvia Rodríguez Martínez (Secretario Técnico), Filiberto Guerrero González (Vocal), Jessica Tapia Martínez (Vocal), Uriel Monreal Guerrero (Vocal), José Federico Nava Martínez (Vocal) y José Cruz García Vázquez, (Asesor).

Y es que no encontramos palabras más sencillas para que nuestros lectores al menos analicen la situación que raya en lo anómalo, que el ejemplo indicado a través de las redes sociales por una persona de nombre “Gerardo García”, quien al saber del Comité y sus miembros escribió: “Es como si a un perro lo amarraran con chorizo”. Así, el grupo de panistas difícilmente se opondrá a las determinaciones de la alcaldesa.

Habría sido más creíble armar un espectáculo diferente, pues el mismo show se presenció al conformarse el “Comité de Consulta y Participación Ciudadana de Seguridad Pública Municipal”. Si al nuevo conjunto se añadiera gente cuya ideología no es precisamente la panista “este circo” tendría mayor credibilidad.

De hecho, el primer caso a tratar sería el trabajo que el funcionario Tomás de León realiza en los baños del Mercado Municipal. Ahora se espera una factura a su nombre o de un tercero para disfrazar las compras del aluminio usado en los canceles.
En este asunto –que al menos deberá aclarar la Dirección de Comunicación Social– se habla que De León, figura como “Empleado y Prestador de Servicios” a la vez, una muy buena forma de hacerse de recursos extras a más de medio año de haber iniciado el trienio.

Eso sí, en base a tal lapso de tiempo, no quieren los gobernantes que “se les diga algo”, pues “apenas van empezando”, aunque la misma sentencia no aplica para el gasto de nómina, porque ahí sí cobran desde el inicio como verdaderos expertos en la administración pública – aunque los resultados sean mínimos–.

Se ha criticado también el gasto de más de millón y medio de pesos mensuales tan solo para pagar el sueldo de los empleados y funcionarios de primer nivel, suma que multiplicada por 6 (meses) supera toda inversión de obra que a la fecha ha anunciado el ayuntamiento.

Las acciones de éste se traducen en barrer el piso, pavimentar una calle cuya altura quedó encima de algunas banquetas, regalar balones, organizar torneos de canicas o cambiar luminarias de la plaza, entre otras similares.

Otra crítica ciudadana cataloga la remodelación de la plaza principal como el entrar a una recámara donde montones de basura se ocultan bajo el colchón, pues mientras los visitantes se llevan una buena imagen al pasar por el centro, se olvidan que el cochinero (problemas sociales, carencias o exigencias) suceden en sectores ubicados a las orillas.

Más atole con el dedo. Se supo que mientras el grupo de la alcaldesa presumió de la instalación de cámaras en el edificio presidencial, los policías han batallado en el lapso de una semana con el equipo de radiocomunicación y vías telefónicas.

Aparte de ver las caras de sus madres, parientes o amigos reflejadas en un monitor, nos preguntamos si en efecto se trata de una verdadera inversión que beneficia la seguridad de los cerritenses o solo del grupo que controla.

Nos leemos luego.

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