- En sitio con seguridad mínima los internos cumplen condenas por delitos como secuestro, violación, abigeo y homicidio
Marco Serna.- A su máxima capacidad se encuentra el CEREDI de Guadalcázar, donde a pesar de que se albergan sujetos que son procesados por delitos graves, no se ha promovido su cambio a penales de alta seguridad como sucedió en Cerritos.
Existen internos a los que acusan de haber participado en secuestros, violaciones, abigeatos y homicidios. Ellos se rozan con los que son juzgados por delitos menores, como lesiones o daño en las cosas.
Ejemplificó una fuente confiable, el caso del secuestrador Inocencio Lara Tello que en octubre de 2012 se le detuvo junto a una mujer de nombre Adelaida López Arriaga cuando ya habían pedido dinero por el rescate de la víctima, a la que se logró liberar.
Tipos como este tranquilamente cumplen su pena en esa prisión menor, con las mínimas medidas de seguridad “con lo que se fortalece un nido a la delincuencia”, reconoce un empleado de gobierno.
Explicó que de este modo los pequeños delincuentes salen con nuevas ideas que aplican una vez alcanzada su libertad en perjuicio de la gente de buenas costumbres.
Varios concuerdan en que esa gente no debe estar en el CEREDI, y reconocen que en Cerritos se hizo bien en solicitar el cambio a otro centro de reclusión como Rioverde de aquellos internos acusados de ilícitos delicados.
IMAGEN: LAS VISITAS A LOS REOS SON CONSTANTES.







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