- Las calles en miserables condiciones
Con datos de Julio C. Dimas.- Los turistas vieron por su propia cuenta cómo se pone Cerritos en épocas de lluvia.
Los encharcamientos invaden la cabecera y crecen los hoyos en el pavimento.
Entre lagunajos, la gente debe saltar para no mojarse, buscando siempre caer en terreno libre de encharcamientos. Los automovilistas, por su parte esquivan los orificios que crecen día con día.
La semana que termina, vecinos señalaron un problema sobre la calle Martín de Turrubiartes.
Frente a un comercio, el agua se estanca de manera abundante.
El tramo ya había sido reparado por anteriores administraciones, pero los trabajos no fueron buenos.
La arteria tiene un canal de desagüe, se llena de tierra y basura; como nadie lo limpia el líquido se junta.
Sobre la calle Gómez Farías, tenemos otro de tantos casos.
En el sitio se forma una laguna y los carros salpican a transeúntes o éstos le sacan vuelta al estanque.
Por otro lado los baches aumentan en tamaño; al igual que los charcos, éstos se notan en gran parte de la geografía local.
Los guardias solo colocan anuncios de advertencia, pero la situación rara vez se resuelve como se observó sobre Hidalgo.
Sobre la calle Morelos, un hoyanco desatinó a varios y este siguió creciendo porque el peso de los coches contribuyó al desperfecto.






Los comentarios están cerrados.