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Hecatombe familiar

  • Murieron 7, niños y adultos viajaban rumbo a USA

Marco Serna.- Desde que en mayo de 2012 Héctor Collazo supo que el cuerpo de su hermano estaba en la comunidad Miguel Hidalgo, Rioverde, con claros signos de ejecución, ninguna otra noticia lo había consternado como la de este 6 de enero de 2014.
Precisamente el Día de Reyes se le avisó que tendría que viajar a Monterrey a reconocer el cuerpo de quien sería su hijo Héctor, porque junto con otras 6 personas, incluida su ex pareja Roxana Torres, habían perdido la vida.
Con una actitud tensa, cerca de las 11:00 AM “Chuchín” –como algunos le conocían– tuvo que pedirle a Rodolfo Almazán un favor: Que le prestara una camioneta para trasladarse a la ciudad de Monterrey.
Acompañado de “Chencha, La Cubana”, “Wendy” y su esposo “Agustín”, el vecino de la calle Negrete tuvo que marchar a cumplir su destino.
Cerca de las 9:00 AM, noticieros de Monterrey habían anunciado en cadena nacional que una familia se había accidentado cerca de las 8:00 de la mañana.
Los malaventurados salieron de Cerritos con dirección a Texas y sobre la autopista Monterrey Laredo, a la altura del kilómetro 93 les aconteció la desdicha.
Por agencias nacionales, decenas de ciudadanos escucharon la información en este lugar, y el tema se expandió rápidamente.

Actriz principal

Roxana Torres, alias “La Cindy” es la primera actriz de nuestra historia. Ella apenas había salido de una cárcel estadounidense.
Tendría cerca de 37 años y estuvo un tiempo detenida en su país porque harán casi 2 años se le descubrió pasando ilegales.
Utilizó documentos falsos para internar en USA a menores, hijos de un amigo de la hoy difunta.
Cuando la encarcelaron, Héctor Collazo acudió a la frontera a recoger a dos hijos que tuvo con Roxana, hombre y mujer, mientras otra persona apodada “El Gato” fue por los de él.
“Cindy Torres” se la pasó tras las rejas, hasta que posteriormente le concedieron libertad condicional.
Utilizaba un dispositivo y no podía alejarse mucho del poblado de San Cleotilde, aunque pudo acomodarse trabajando en un restaurante.
Pero la ley permitió mayor libertad a la procesada. Si pasaba revista cada mes podría pasearse por dónde quisiese. Por eso, antes de navidad, vino a este lugar.
En Cerritos pudo aglomerar a hijos y demás familiares para pasar las fiestas decembrinas.
Los suyos tenían linaje estadounidense; por eso el gobierno le proporcionaba apoyos económicos a la hija de “Hortensia”, por cierto –ex candidata del Partido Demócrata Mexicano (PDM), conocido también como el del “Gallito Colorado”–.
Conduciendo una camioneta Ford Expedition oscura, con placas CRX-9246 de Texas, Estados Unidos se le vio a la descendiente de “La Cubana” en Cerritos.
Fue constante su estancia en domicilio de Miguel Negrete, casi esquina con Berriozabal, donde se oían las risas de niños y amigos que rodeaban a la mujer.
Siempre se les notó alegres, saludadores y divertidos, otras veces destacaban por sus escándalos.
En 2013, “Cindy” fue al baile del domingo 29 de diciembre, en el Salón Concordia.
Ahí abrazó felizmente a conocidos que estimaba; posteriormente observó la actuación de uno de sus “ex”; Hernán Azúa, “El Bebo”, con quien tuvo una hija de nombre “Ashley”.
Así continuó participando en fiestas que se acostumbran en la región.

La despedida

El físico de los ocupantes no pudo resistir a la irrupción de tal suerte y en segundos, varios cuerpos quedaron ausentes de vida.
«El físico de los ocupantes no pudo resistir a la irrupción de tal suerte y en segundos, varios cuerpos quedaron ausentes de vida»…

Como la mayoría de paisanos, la mujer tenía que irse.
Era su prisa llegar en la fecha de su trágico final a la unión americana, porque le tocaba el mismo día el pase de su revista.
Conocidos dijeron que aparte, uno de sus hijos que la acompañaba cumpliría años, a él le decían “El Mane”.
“Ya me voy… adiós, nos vemos en Semana Santa”, dijo a uno de sus amigos la noche del 5 de enero.
En su camioneta, pasó a un costado de la Plazoleta Jiménez.
“Roxana” nunca pensó en su amargo final, y sus amigos jamás imaginaron que no la volverían a ver con vida.
La unidad iba con 12 personas, incluso alguien pidió un “aventón” a la mujer, pero el cupo dificultó más pasaje.
“De la que me salvé”, hoy menciona un villajuarense, aunque otra hija de “Cindy” también pudo haber sufrido las consecuencias del accidente.
“Michelle” se abstuvo del viaje porque prefirió continuar sus estudios en la secundaria técnica en este lugar.
Sobre Negrete, vecinos observaron cuando “Las Cubanas” empacaban y se despedían de los suyos. Luego las vieron pasar, “iba toda la bola de chiquillos”, indicó otro señor… “todavía las vi en la noche dando vueltas en el centro”.
Hasta antes de los límites de Sabinas las cosas marcharon bien para la docena de pasajeros que contaba con documentación legal para internarse en el vecino país.
Se habla que solo una persona era residente de Estados Unidos, pues a los 11 restantes se les identificaba como ciudadanos.
Sería el “exceso de velocidad”, el “aguanieve”, “una dormitada” o el más amplio etcétera, pero a pocos kilómetros para cruzar la caseta de cobro del municipio de Sabinas Hidalgo; pasó la funestidad, así, como una traición que les jugaron los caminos fronterizos.
Los primeros reportes de peritos, explican que el percance pudo deberse a que un rin se rompió.
Conocedores de mecánica, manifestaron a Plurinominal que de ser así, habría afectado el peso de las 12 personas o la carga que pudieron haber llevado en el interior, aunque no se olvida que un día antes sucedió otro accidente en el mismo tramo carretero.
Fue del lado trasero derecho que se apreció lo que parece aluminio hecho pedazos.
En la zona se miran huellas de un derrape de algunos 50 metros.
La camioneta salió de la carretera dando vueltas y quedó entre la maleza.
El físico de los ocupantes no pudo resistir a la irrupción de tal suerte y en segundos, varios cuerpos quedaron ausentes de vida.
Por la velocidad, el vehículo se pasó encima de una maya de alambre para acabar con el techado hacia el suelo.
Los cadáveres quedaron regados alrededor del mueble, mientras los otros heridos gritaban horrorizados ante el semejante cuadro, hasta que dos ambulancias –una particular y otra del municipio de Sabinas Hidalgo– los llevaron a que se les atendiera.
La escena la miraron atemorizados los demás conductores. A ellos, algo les avisó que debían disminuir la velocidad para evitar contingencias fatales, pero al cabo de unos minutos, en sus muebles volvía la celeridad.
El primer vehículo de rescate contaba con paramédicos de empresa privada que ofrece servicios en esa rúa de paga.
Ellos identificaron a la conductora con su nombre real, que es distinto al que aquí en Cerritos le decían.
2 cuerpos estaban dentro de la unidad; junto con los otros se les recogió para llevarlos al anfiteatro del Hospital Universitario de la ciudad regiomontana.
Al momento solo se identificó a “Roxana Torres”, y de los demás no se conocían sus nombres.
Minutos después, aquí alguien comentó alarmado: “Se mataron 7, 4 mujeres y 3 hombres” y la declaración dejó sin habla a múltiples cerritenses. Para al mediodía ya casi todos estaban enterados en este lugar.
En internet, se compartieron enlaces del video que demostraba la camioneta destrozada y los cuerpos cubiertos con sábanas.
Por las pantallas, se alcanzaron a ver los zapatos de los niños. Un panorama triste, de los que en serio conmueven.
La noche de la tragedia, expertos en el ramo funerario comentaron que se requerirían mínimo 150 mil pesos para el traslado de los cuerpos.
En casos así –explica Rodolfo Almazán– “generalmente se paga el ataúd y el embalsamamiento del cuerpo”.
Sería posible que los familiares se acercaran al ayuntamiento a solicitar ayuda y hasta “Clubes de Paisanos”, desde la Unión Americana ya veían cómo ayudar a esta popular familia.
Al clan, en Cerritos se le identifica fácilmente como “Las Cubanas”, aunque el que mencionaba este apodo frente a las mujeres solía ser tapizado con malsonancias verbales.
El 7 de enero, en Cerritos esperaban los restos, pero vino una nueva sacudida al conocerse la supuestamente muerte de “Mario Adolfo González Torres”. Todo fue una farsa, pero el rumor se lo creyeron varios.
El ayuntamiento, prometió pagar los gastos funerarios generados en Monterrey, mientras los paisanos se encargaron del traslado y donarían predios en el panteón municipal.
Al final se indicó que el costo por cada persona sería de 6 mil 500.
En funerales “La Gloria” sería la velación de los cuerpos y luego los sepultarían.

El reparto de la calamidad

(+) Tania Torres de 20 años, fue hija de Roxana. Le decían “La Güera”. 3 de sus hijos viajaban en la camioneta. Al primer momento murió la niña (+) Carolina de la Rosa Torres de 4 años, quien cursaba preescolar, mientras “Quetzaya Molic Torres”, y “Emmanuel de la Rosa Torres” de 3 años fueron hospitalizados por heridas que no tardarían en sanar más de 15 días.
Con “El Gato”, “Cindy” fue mamá de Mario Adolfo González Torres, (+) Víctor Manuel González Torres de 11 años, y Michelle González Torres, mientras que con Hernán Azúa fue madre de (+) Ashley Torres, quien murió a sus 17 años pues nada se pudo hacer para salvarla.
En el periodo de esta pareja también nació «El Mane», aunque este no fue reconocido por Hernán. La relación de Azúa con Ashley, no era buena. Ella trataba con respeto a un parroquiano de Buenavista, Guadalcázar.
Por su parte, “El Mane” (+) Jesús Manuel Torres, adolescente quien festejaría su cumpleaños, lamentablemente falleció. A él lo recuerdan aquí por su afición al deporte.
La hija de “Ashley”, “Lizandra Torres” apenas cumpliría 2 años. Su padre sería un rioverdense y se reportaba grave.
“El Pillo” (+) Héctor Manuel Collazo Torres –Hijo de Héctor Collazo y Roxana Torres– también pereció. Contaba con 4 años, mientras “Bryana Nicole Rojas” de 5 años, igualmente hija de esta pareja fue intervenida en hospital.
De este modo, solo sobreviven dos hijos de “Cindy” que serían “Michelle” y “Bryana”, mientras que el destino quiso dejar huérfanos a “Quetzaya” y “Emanuel”, que serían descendientes de Tania.
Así termina el relato de esta, una “hecatombe familiar” de las que hace años este pueblo no enfrentaba.
En la localidad se elevaron múltiples súplicas de piedad al “Creador” por las almas de los que partieron el Día de los Reyes Magos.

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