- Era una persona respetuosa, se ganó el cariño de sus amigos
Por MARCO SERNA.- La familia Pineda Reyes agradeció a todos aquellos que fueron a despedir a Rodolfo Javier Pineda Reyes.
Como puntualmente se informó, la velación se llevó a cabo en la calle Topacio número 200 del barrio de San Juan y el sepelio se programó para la tarde del lunes 28 de mayo.
«Rudy», era una persona respetuosa, que se ganó el cariño de sus amigos puesto que en diversos trabajos cosechó buenos lazos amistosos.
Atendió en sitios como El Billar California, prestó servicios en funerarias locales, y además formó parte de prestigiados equipos de meseros.
En el barrio de La Pila, hubo quienes lo querían mucho, tanto amigos y familiares, sin embargo fue víctima de una enfermedad crónica e irreversible del hígado originada a causa de la destrucción de las células hepáticas.
Desde el año pasado Rodolfo explicaba a sus amigos que estaba siendo sometido a tratamientos que cada vez lo irían debilitando. Finalmente partió a un mejor lugar.
Algunas personas recuerdan cuando Rodolfo fungía como acólito del Sacerdote Ranulfo Mendoza y dijeron que causalmente en la fecha en que murió «Rudy», se cumplían 31 años desde el sepelio del Presbítero.







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