- Contrajo enfermedad que mermó su salud hasta el final
Por BETO GUERRERO.- Este miércoles 8 de septiembre, Cerritos despertó con la noticia del fallecimiento de Juan Carlos Carrizales Espinoza.
Originario de San Cristóbal Guadalcázar, fue hijo de Felipe Carrizales (+) y Ninfa Espinoza (+).
Quien se desempeñó últimamente como guardia de seguridad en el IMSS, tuvo 5 hermanos. Noe Barrón (+), Ramiro, Silverio, Jesús y una hermana de nombre Rosalba Carrizales Espinoza.
Juan Carlos creció en San Cristóbal, donde supo lo básico del cuidado del ganado y de la agricultura gracias a su padre y hermanos. Fue el más chico, y vivió con ellos hasta la edad de 20 años, para luego establecerse en Cerritos, donde trabajó para dependencias públicas y privadas.
Algunos lo recuerdan como parte del cuerpo de policías municipales, pero también trabajó como albañil y en la empresa de cementos de Estación Montaña.
Antes de contraer la enfermedad que ha paralizado al mundo, fungió como trabajador de seguridad en el IMSS, pero hace algunas 3 semanas fue necesario el internamiento en hospital potosino, a donde lo llevó su hermano Jesús.
La salud de Juan Carlos fue empeorando, por eso familiares y amigos se sumaron a la colecta para reunir fondos y destinarlos a los gastos médicos.
Todavía este lunes 6 de septiembre se llevó a cabo un sorteo, sin embargo luego sucedería el deceso.
Pero la defunción de Juan Carlos no sería la única que golpearía a su familia. Apenas el mes pasado se supo el fallecimiento de su cuñada Irelia Monreal Orozco.
Junto a Noé Barrón Espinoza, hermano de Juan Carlos, ellos contaron con domicilio en el barrio de Nuestro Padre Jesús, pero al final de sus días habitaban un domicilio en la calle Abasolo. A ella la sepultaron el domingo 22 de agosto, en el panteón de San Cristóbal. Después, el miércoles 1 de septiembre, cerca de la una de la madrugada, un vehículo funerario con personal utilizando “trajes anti covid”, trasladó un ataúd al domicilio de la calle Abasolo, donde se informó la defunción del hombre, mejor conocido como «El Chilindrina», quien se desempeñaba como albañil.
Barrón Espinoza también fue llevado a sepultar al panteón de San Cristóbal Guadalcázar. La pareja por muchos años vivió en los Estados Unidos, y ambos, parientes de Juan Carlos tenían poco de haber regresado.















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