- En la actualidad esta práctica se ha detenido en gran medida
MARCO SERNA.- En el pasado, la tradición de recibir la imagen de la Virgen de Guadalupe en los hogares mexicanos era una práctica común y significativa. Las familias se reunían y celebraban mientras recibían la imagen, rezaban, cantaban y compartían momentos de convivencia. Este acto simbolizaba una bendición para los propietarios y sus familias, ya que la Virgen de Guadalupe es la figura religiosa más venerada en México.
Sin embargo, esta tradición ha ido desapareciendo con el tiempo. Una señora de la calle Morelos, del barrio de la Santa Cruz, lamenta que cada vez es más difícil encontrar personas dispuestas a recibir a la Virgen en sus hogares. Anteriormente, la imagen solía recorrer casa por casa en ese y otros barrios, pero esta práctica se ha detenido en gran medida.
Un propietario de funeraria de la calle Juárez menciona que la tradición aún se mantiene en el barrio Guadalupe, con los 46 rosarios que se rezan del 28 de octubre al 12 de diciembre, así como la costumbre de sacar la Virgen y llevarla a diferentes casas, pero la virgen que recorría hogares durante todo el año ya no se mira.
Es lamentable que esta hermosa tradición se esté perdiendo en muchos lugares. La Virgen de Guadalupe representa una conexión especial con la fe y la devoción para muchas personas. Sería importante preservar esta costumbre, ya que proporciona un sentido de comunidad y un momento de gratitud, entrega y protección.











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