- Arrojan vísceras frente a Banorte, piden intervención de autoridades
MARCO SERNA.- El pasado martes 12 de diciembre, se encontraron la piel y las tripas de un jabalí en el bote de basura frente a Banorte, en el centro de la ciudad. Según testigos, los responsables serían unas personas que bajaron de una camioneta Dakota color roja con redilas en la caja, cabina y media, y que se dedican a la cacería.
El jabalí es un mamífero de la familia de los cerdos, que se caracteriza por sus grandes colmillos y su pelaje oscuro. Es una especie omnívora que habita en cerros o bosques, y que se adapta a diversos climas.
La cacería de jabalíes está regulada por la ley, y se requiere de un permiso especial para realizarla. Además, se prohíbe el sacrificio de hembras, ya que son las reproductoras de la especie y su población está en riesgo por la pérdida de hábitat y la caza furtiva.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) es el órgano encargado de vigilar el cumplimiento de la normatividad ambiental, y de sancionar a quienes la infrinjan. Entre sus funciones se encuentran impedir el tráfico de animales en peligro de extinción, vigilar que las plantas y los animales silvestres no sean comercializados, inspeccionar las actividades de cacería y pesca, y atender las denuncias ciudadanas.
El caso ha causado indignación entre la población, que exige a las autoridades que investiguen y castiguen a los culpables.
Algunos vecinos señalan que los cazadores tienen buena relación con Desarrollo Rural, y que sacrifican también hembras de venado, otra especie protegida, lo que la policía habrá de investigar. Otros comentan que las vísceras de jabalí se cocinan en chicharrón y que el cuero se curte, lo que evidencia un desaprovechamiento de los recursos.












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