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Cartero cerritense: un héroe anónimo de la comunicación

  • Usa su propia moto para entregar la correspondencia en tiempos lluviosos

BETO GUERRERO.- El oficio de cartero en México tiene una larga historia que se remonta a la época prehispánica, cuando los mensajeros rápidos llevaban noticias e información a los gobernantes aztecas. Con el paso del tiempo, los carteros se han adaptado a los cambios sociales, tecnológicos y geográficos, pero también han enfrentado dificultades y desafíos para mantener su labor comunicativa.

Un ejemplo de ello es el caso del único cartero cerritense, que usa su propia motocicleta para entregar la correspondencia en tiempos lluviosos, ya que en bicicleta se tarda más. Sin embargo, Correos de México no le ha proporcionado una moto para el desempeño de su trabajo, por lo que se desconoce qué podría ocurrir si se accidenta en una moto que no es de la dependencia que se ubica sobre la calle Zaragoza, de Cerritos.

Este caso llama la atención, porque el cartero cerritense solo quiere sacar adelante su trabajo que se enfoca ya solo en la entrega de recibos de agua, luz o teléfono, pues cada vez más personas configuran sus correos electrónicos para recibir estados de cuenta bancarios y recibos en sus correos electrónicos, o bien desde las propias aplicaciones pueden consultar recibos digitales y proceder a pagos instantáneos sin necesidad de perder tiempo en filas para realizar pagos. Por otro lado, el cartero también gasta una moto que es de su patrimonio.

Así las cosas, el oficio de cartero está en riesgo de desaparecer ante el avance de las tecnologías de la información y las redes sociales, que han reducido la demanda de los servicios postales tradicionales.

A pesar de esto, los carteros siguen siendo un símbolo de la comunicación y la cultura en México, y merecen ser reconocidos por su trabajo. El pasado 12 de noviembre se celebró el Día del Cartero y del trabajador postal en México. Sin embargo, se habló poco de ellos, en una época en que la profesión está pasando al olvido.

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