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Cínica del IMSS en la mira por presunta mala atención

  • Ciudadanos alzan la voz en plataformas digitales tras la denuncia de una mujer a la que le negaron el servicio médico a pesar de llegar a tiempo a su cita

REDACCIÓN.- Una usuaria de redes sociales expuso un presunto caso de negligencia y trato inadecuado por parte del personal del turno matutino de la Unidad de Medicina Familiar número 23 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Cerritos. La queja de Liliana Cruz rápidamente generó diversas reacciones entre otros habitantes, quienes también compartieron experiencias negativas similares en la misma institución.

La denunciante principal relató que, a pesar de haber llegado a la hora de su cita, le negaron el servicio de manera descortés y la expusieron ante otros presentes.

La afectada señaló que si bien llegó a la hora programada para su consulta, el médico y la enfermera del consultorio 1 le impidieron ser atendida, argumentando que debía haber llegado con 15 minutos de anticipación. Cruz enfatizó que esta recomendación no es una obligación legal y que su derecho a la salud, amparado por el artículo 4 de la Constitución, fue vulnerado. Anunció su intención de presentar una denuncia formal ante la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED) y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), ante la ausencia del director de la unidad para presentar su reclamo directamente.

La publicación de Liliana Cruz desató una ola de comentarios de otros usuarios de redes sociales, quienes se identificaron con su situación. Diana Carrizal Bautista comentó que su señor también había pasado por una situación similar de falta de atención, cuestionando la utilidad de las aportaciones al seguro si no se brinda un servicio adecuado. Rocío Aguilar narró un episodio donde a una persona diabética e hipertensa se le negó la atención a pesar de encontrarse en mal estado, llegando incluso a cerrarles la puerta. Olivia Zapata sugirió el cierre de la clínica si no ofrecía un buen servicio, recordando la calidad que tenía hace décadas. Juana Clemes añadió que también tenía malas experiencias en la UMF 23.

Contrario a estas opiniones, Esther Martínez, quien se identificó como derechohabiente por más de 40 años en la clínica 23, expresó su respeto por las enfermeras, doctores y administradores, afirmando que nunca había recibido maltrato. Melissa Rico señaló que si el incidente ocurrió en la clínica 23, sería justo que Liliana Cruz, quien mencionó erróneamente la clínica 41, ofreciera una disculpa, al igual que ella la exigía. Otros comentarios también resaltaron la falta de respuesta telefónica, la tardanza en la asignación de citas y la escasez de medicamentos.

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