Un testigo avistó uno parecido al día siguiente en Guadalcázar
REDACCIÓN | El robo de un toro colorado de aproximadamente dos años, ocurrido la tarde-noche del martes en el camino que comunica Rincón de Turrubiartes con San Cristóbal, encendió las alarmas entre ganaderos de la región, quienes ven en el abigeato una amenaza creciente para su actividad.
Un persona, quien pidió el anonimato, solicitó a quien se haya llevado el animal que lo devuelva de manera voluntaria, consciente del daño que implica tomar bienes ajenos que representan el sustento de una familia.
Al conocer la publicación, un habitante de Aguaje de García, en el municipio de Guadalcázar, también contactó a Plurinominal para reportar que el miércoles al mediodía, entre las doce y media y la una de la tarde, un toro con características similares a las de la fotografía difundida bajó a beber agua en la tarjea conocida como la pila del agua. El animal permaneció cerca de media hora en el lugar antes de alejarse en dirección desconocida. El testigo señaló que el toro era desconocido en esa zona, pues no existe ninguno igual o parecido en los ranchos del rumbo, lo que refuerza la posibilidad de que se trate del mismo ejemplar.
El comunicante aprovechó para alertar sobre una situación que también lo afecta directamente: más de cinco animales han desaparecido en su propiedad sin que haya logrado dar con su paradero.
El caso se suma a una serie de robos de ganado registrados en comunidades aledañas a Cerritos, actividad delictiva que golpea de manera directa a quienes dependen de la ganadería y la agricultura como única fuente de ingresos.















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