- La aclaración de una usuaria confirma que no hubo choque con otro vehículo, como señalaban versiones que circularon en México
PLURINOMINAL | La muerte de Luis Miguel Turrubiartes, joven de 30 años originario de la comunidad de Santa Isabel en Rioverde, ocurrida en el condado de Harris, Texas, tuvo un desenlace judicial que Plurinominal confirmó tras una investigación motivada por el testimonio de una seguidora, identificada como “Carmen Elena”, quien cuestionó desde el principio la versión que circulaba en México sobre lo ocurrido.
En comunidades y grupos de WhatsApp de la región se difundió la versión de que el vehículo en que viajaba Luis Miguel había sido impactado por otro automóvil, lo que generó confusión e indignación entre familiares y paisanos que seguían el caso a distancia. Sin embargo, Carmen Elena señaló que era la propia esposa del fallecido quien conducía el vehículo, y luego otra persona dijo, que ambos habrían consumido alcohol y que Luis Miguel no portaba cinturón de seguridad.
En páginas de Internet y comentarios de rioverdenses, se confirmó que la versión de Carmen Elena se ajusta a lo documentado por las autoridades estadounidenses. De acuerdo con información, también publicada por Quadratin SLP, el percance ocurrió cuando la camioneta en la que viajaba junto a su esposa salió del camino y terminó impactándose contra el camellón central.
Durante el impacto, el joven fue expulsado del vehículo, lo que le provocó la muerte en el lugar de los hechos. La conductora fue detenida por las autoridades estadounidenses y enfrenta cargos por homicidio involuntario, ya que presuntamente conducía bajo los efectos del alcohol y a exceso de velocidad.
No hubo, por tanto, un vehículo que los impactara. La camioneta salió del camino por sí sola, en un tramo donde la velocidad permitida era de 35 millas por hora y donde la conductora, según las autoridades de Harris County, la rebasaba considerablemente.
Mientras el proceso legal sigue su curso en Estados Unidos, los restos de Luis Miguel Turrubiartes fueron repatriados a Santa Isabel, donde familiares y amigos lamentaron lo sucedido.












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