La voz del pueblo es la voz de Dios, dicta la conseja popular, y es de dominio público que la pasada administración municipal interina hizo de la ambición voraz su sello distintivo, violando de manera sistemática los ordenamientos jurídicos que regulan la conducta de la función pública, como es el caso de la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos del Estado y Municipios de San Luis Potosí, para muestra, un puñado de botones:
Establece la citada ley en su Capítulo II, referente a las Obligaciones de los Servidores Públicos, lo siguiente:
Artículo 56.- “Todo servidor público tendrá las siguientes obligaciones, para salvaguardar la legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficiencia que deben ser observadas en el desempeño de su empleo, cargo o comisión, y cuyo incumplimiento será causa de responsabilidad administrativa, la que dará lugar al procedimiento y a las sanciones que correspondan”.
Fracción III. “Utilizar los recursos que tengan asignados para el desempeño de su empleo, cargo o comisión, las facultades que le sean atribuidas o la información reservada a que tenga acceso por su función, exclusivamente para los fines a que están afectos.”
Sin embargo desviaron dinero y material destinado al apoyo de empleados y gente necesitada para pagar laudos de familiares y allegados, de manera desvergonzada y con justificaciones pueriles.
Fracción XIII. “Excusarse de intervenir en cualquier forma en la atención, tramitación o resolución de asuntos en los que tenga interés personal, familiar o de negocios, incluyendo aquéllos de los que pueda resultar algún beneficio para él, su cónyuge o parientes consanguíneos hasta el cuarto grado, por afinidad o civiles, o para terceros con los que tenga relaciones profesionales, laborales o de negocios, o para socios o sociedades de las que el servidor público o las personas antes referidas formen o hayan formado parte”.
Pero asignaron una obra de pavimentación al hermano del Coordinador de Desarrollo Social en funciones durante el interinato.
Fracción XV, Primer párrafo.- “Abstenerse durante el ejercicio de sus funciones de solicitar, aceptar o recibir, por sí o por interpósita persona, dinero, títulos, valores, bienes o cesión de derechos, así como objetos mediante enajenación a su favor en precio notoriamente inferior al que el objeto de que se trate tenga en el mercado ordinario, o cualquier donación, empleo, cargo o comisión para sí, o para las personas a que se refiere la fracción XIII de este artículo, y que procedan de cualquier persona física o moral cuyas actividades profesionales, comerciales o industriales se encuentren directamente vinculadas, reguladas o supervisadas por el servidor público de que se trate en el desempeño de su empleo, cargo o comisión, y que implique intereses en conflicto”.
En cambio regalaron con esplendidez sultana toneladas y toneladas de cemento propiedad de la Comuna a tres regidores plenamente identificados y a sus parientes, los cuales venden aún el material a precios irrisorios en el mercado negro. Y además se aumentaron sus dietas y se otorgaron jugosos bonos.
Fracción XVIII. “Abstenerse por sí o por interpósita persona de seleccionar, nombrar, designar, contratar o promover a cualquier servidor público, cuando entre él y la persona beneficiada se den los grados de parentesco a que se refiere la fracción XIII de este artículo”.
Esto aplica también para contratación del constructor emparentado con el ex coordinador de Desarrollo Social, arriba señalado.
Fracción XXVI. “Abstenerse de destinar recursos materiales o humanos para apoyar las campañas electorales de partidos políticos o candidatos”.
Pero sin pudor alguno destinaron grandes cantidades de cemento para apoyar una campaña política de un candidato de un partido distinto al del gobierno en turno.
Con tales antecedentes resulta ridículo y hasta patético el hipócrita esfuerzo de la alcaldesa interina por aparentar que su administración era transparente y honesta, cosa tan falsa como su izquierdismo nada ideológico y francamente pragmático.
No es ciencia suponer que la alcaldesa interina estaba bien enterada de estas irregularidades y en vez de evitarlas las tuteló.
Bien lo decía el Santo Patrono de nuestra ciudad: ¡Puro sepulcro blanqueado!
CINCELAZO.- Lo dijo San Juan Bautista: ¡Raza de vívoras¡

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