Aun se comenta con admiración el cambio de funcionarios de primer nivel ordenado por el municipio. Todo porque entre los que mudaron está Nicolás Zamarrón Reyes, quien parecía comprometido con su trabajo. “Nico Carcachas”, como algunos le dicen, acudía personalmente hasta distintos lugares donde se llevaba a cabo obra pública, ahí examinaba hasta el último detalle… al parecer, esto en vez de sumarle puntos le restó para que lo mandaran a una oficina donde ahora atiende lo relacionado con actividades campo y labores propias de la agricultura y ganadería.
Además de las mal interpretaciones los cambios vienen a dejar claro que el gobierno municipal improvisa. A más de 100 días de haber llegado al poder, juegan al “de tin marín de do pingüé”. Tales experimentos dejan ver los compromisos de campaña, pues parece que quienes actúan bien, en lugar de recibir premios son castigados, aunque no se necesita ser erudito para entender que desde el inicio debió estudiarse el perfil de cada funcionario.
Se sabe que la mayoría de los recién nombrados “buscan un manual” donde se explique lo que van a hacer en su nuevo encargo… no deben perder la esperanza. Todavía falta para el 2018, para entonces ya podrían estar empapados del conocimiento.
Hablemos ahora de los que propusieron la clausura del Auditorio Deportivo Municipal en tanto se decide qué se hará para arreglar desperfectos que acaban siendo perjudiciales para los cerritenses. No todos los integrantes de Cabildo estuvieron de acuerdo en formalizar la exigencia a la constructora, sino que hasta se molestaron, como si estuvieran conformes con la obra chafa o sabe qué interés tengan al permitir tales anomalías.
No nos hagamos tarugos. Es conocido que en la pasada campaña electoral, representantes de empresas se acercaron a todos los candidatos a ofrecer dinero para los gastos a cambio de acabar recibiendo obras como las que se aprecian en Cerritos, incluso algunas propuestas van hasta el ofrecimiento para candidaturas a diputaciones. –Mejor cállese señor, siga en su siesta y no nos contradiga porque tenemos datos y nombres–.
Por otro lado, personal del H. Ayuntamiento conoce que para la Jornada Oftalmológica que se llevó a cabo del 6 al 12 de noviembre –donde se invirtieron millones de pesos–, el gobierno federal había destinado una partida para pagar a los colaboradores.
Ahora las malas lenguas explican que en el IMSS fueron “vivillos” para solicitar apoyo municipal y el H. Ayuntamiento facilitó el personal sin costo, ¿entonces dónde quedó el dinero? Habremos de ver si nos recibe la Directora del IMSS así como un jefe de conservación de un hospital rural, ¿o por qué no preguntarle a la ex regidora Alma Migdalia Martínez Gallegos? Ojalá y aclaren esta duda.
Nos leemos…










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