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Autoridades minimizan explosión en polvorín

Fallece hermano de Síndico Municipal como resultado de accidente

MARCO SERNA
De nuevo salió a la luz el caso que rodea a la familia de la Síndico Municipal de Cerritos porque se informó del fallecimiento de la víctima que no soportó las lesiones producto del estallido en el taller de “Pirotecnia Berrones”.
Recordemos cómo la autoridad minimizó el asunto en favor de parientes de la Licenciada Gabriela de Jesús Berrones Rodríguez, asegurando que solo fue un “simple incendio”.
Cerca de las 17:30 PM del 15 de marzo una estructura ardía justo a un costado de lugar donde se almacenan explosivos y a lo lejos la gente alcanzó a apreciar las llamaradas y a escuchar el tronido.
Por ellos fue notoria la movilización de cuerpos de seguridad y rescate de Cerritos y Rioverde.
Atendieron el aviso hasta los bomberos de la zona media y Protección Civil de Cerritos, descartando cualquier estallido y solo reportaron “incendios en una estructura”.
También se envió una pipa, con logotipos de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Sin embargo la gente aseguró que al IMSS Prospera había ingresado una persona con quemaduras graves.
El herido habría sido trasladado a San Luis Potosí, con lesiones en manos y cara.
Vecinos de Mezquites platicaron a la prensa que en la estructura estaba la víctima.
“El señor iba bien feo, se le desfloraron las manos y acabó con la cara quemada, lo mismo le pasó en el cuero cabelludo”, señaló a Plurinominal una persona que presenció los hechos.
Versiones de habitantes de El Tepozán y Mezquites, indicaron que el día de la explosión, el herido Gilberto Berrones Rodríguez recomendó no dar aviso inmediato a la policía, “sino que le dijeran a su papá”, siendo este señor quien haría lo necesario para trasladar al herido a la clínica, a donde ingresó quejándose por el extremo dolor y lamentando que tenía programado un viaje familiar que fue opacado por la tragedia.
Otro comentario es que “pagaba lo que fuera por una pipa con agua”, la necesitaba con urgencia para apaciguar el ardor.
Nuestro equipo de reporteros acudió al lugar de los hechos. Alcanzó a ver cuando la policía municipal llevaba “la moto de beto” en la camioneta Dakota. Atrás iba una patrulla y después arribó la cisterna anaranjada del municipio, luego nuestra gente se topó con bomberos de la ciudad de Rioverde a quienes les habían reportado lo peor.
Después de confirmó que los panistas habían dado instrucciones a los jefes policiacos para que todo se mantuviese bajo discreción.
Usuarios de internet aseguran que la defunción de “Beto Berrones” sucedió el lunes por la noche en San Luis Potosí y la noticia tomó difusión al día siguiente.
En el asunto no se inició una investigación a fondo sino que se tomó a la ligera. Incluso, en lo que parece una clara inserción pagada, se asegura que una “bacteria fue lo que mermó su salud gravemente” y que el accidente sucedió cuando la víctima “trató de apagar el incendio”.
“Fue hasta horas después cuando estaba en su vivienda se sintió mal y fue llevado a la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) donde detectaron que la bacteria le volvió a surgir con las quemaduras”, es otro comentario plasmado en el diario regional.
Opuesto a la “declaración oficial”, testigos presenciales del siniestro insisten en que el ahora occiso presentaba quemaduras severas en varias partes de su anatomía. Sólo el dictamen forense puede revelar la realidad pero hay resistencia a entregarlo a la prensa.
La gente no olvida otro caso donde la autoridad también favoreció a la Síndico Municipal Gabriela de Jesús Berrones, quien aprovechando su cargo participó en un percance automovilístico y utilizó a su favor a elementos policiacos.
El percance habría ocurrido el domingo 9 de octubre de 2016, cerca de las 3:00 PM frente a la iglesia del barrio Guadalupe.
Quejosos reconocieron que por mala suerte, colisionaron su automóvil con el de la Síndico. Pero la Licenciada en lugar de buscar una solución dialogada se portó de forma “prepotente y grosera”.
De inmediato hizo resaltar su autoridad, al llamar a elementos de la Dirección de Seguridad Pública y darles indicaciones sobre lo que tenían que hacer.
Sin previo peritaje, obligó a su contraparte a hacerse cargo del pago de los daños a su automóvil y aprovechando la presencia de los elementos preventivos recogió el título de propiedad del vehículo como garantía de pago.

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