- Nancy Zapata asegura que el veneno utilizado solo se consigue en veterinarias y que ya tiene indicios de quién pudo ser el responsable
REDACCIÓN | Nancy Zapata, habitante del barrio de Francia de Cerritos, denunció públicamente la muerte de su perra Marcela, envenenada en esa misma vialidad donde días después otro perro perdería la vida atropellado. La afectada señala que desde el principio tuvo indicios de quién pudo ser el responsable, pero que le han cerrado el camino para comprobarlo.
Zapata acudió a solicitar las imágenes de las cámaras de vigilancia instaladas en la zona. En un primer momento, los encargados le confirmaron que las grabaciones mostraban a una persona con las características que ella ya conocía; sin embargo, posteriormente se retractaron y le negaron el acceso. Desde entonces, dice, la han tenido dando vueltas sin respuesta concreta, y en ocasiones ha encontrado cerrada la barandilla sin explicación.
Un elemento que la afectada considera clave es la naturaleza del veneno empleado: se trata de una sustancia que no se consigue libremente y cuya distribución está acotada al ámbito veterinario, lo que reduce considerablemente el número de personas que pudieron haberlo utilizado.
Zapata expresó su esperanza de que el caso del atropellamiento del domingo en Cerritos, también captado en cámara y con responsable identificado, abra la puerta para que su propia situación reciba la atención que hasta ahora le han negado.













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