- La imagen fue venerada en diversos lugares
FRANCISCO VALERO DE LA CRUZ
En Cerritos ha tomado popularidad el culto a la Santa Muerte, pues la práctica va en aumento tal y como se observó esta semana.
El 20 noviembre en diversos lugares de esta cabecera municipal se veneró la imagen.
El mayor festejo ocurrió en la Colonia Satélite, donde el organizador Jerry Rangel llevó a cabo una peregrinación, incluso elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal apoyaron el desplazamiento de los peregrinos.
Cerca de las cinco de la tarde se escucharon las sirenas de patrullas. La gente se asomó a ver la marcha de seguidores de la Santa Muerte.
Frente a la pequeña capilla se apreció la actuación de un grupo de danzantes que dio el toque de sincretismo religioso.
Las danzas son utilizadas generalmente en las festividades de carácter católico.
Por la noche se tuvo la participación de un grupo de música norteña que deleitó a los asistentes con todo tipo de melodías.
Tocaron corridos que hablaban de gente valiente.
Dentro de la capilla se apreciaron imágenes de la «Flaquita» ataviadas con indumentarias de diferentes colores.
Hasta ellas llegaron los seguidores para santiguarse y entregar alguna ofrenda, así como a pedir algún favor.
En otros lugares también se vieron altares dedicados a la imagen. Uno de ellos estuvo ubicado sobre la calle Rafael Nieto con 16 septiembre en el barrio de San Francisco, pero otro más se vio sobre la calle Manuel José Othón en el barrio de la Santa Cruz.
La gente que cree en la Santa Muerte también levantó un altar dentro de su domicilio, para venerarla de forma privada.
El culto contemporáneo a la Santa Muerte apareció en el estado de Hidalgo en el año de 1965 y ahora se ha arraigado en el Estado de México, Guerrero, Veracruz, Tamaulipas, Campeche, Morelos, entre otros estados donde se amplía.
La veneración a la Santa Muerte es condenada por la Iglesia católica. La considera pecaminosa, pero esto no le importa a sus seguidores.
Por otro lado la Iglesia ortodoxa la sigue manteniendo como una imagen de su devoción.
La gente acude ante la Santa Muerte para pedirle milagros o favores relacionados con el amor, salud o trabajo.
Algunos también oran por fines malévolos como venganza o la muerte de otros.
Sus simpatizantes suelen identificarse por portar algún dije o escapulario con su imagen. Hay quienes se tatúan la imagen en la piel.
En Los Ángeles California existen 15 parroquias donde se le rinde fidelidad, y en México existe una capilla.
La veneración ha cobrado popularidad. Cuenta con cerca de 2 millones de creyentes en México y es venerada principalmente en el barrio de Tepito, en el centro de la capital mexicana y ahora también en Cerritos.
En otros municipios ha cobrado popularidad la veneración a la Santa. En la entrada al ejido Los Llanitos, del municipio de Rioverde, cerca de la Minera Río Colorado se puede ver un altar dedicado a la Santa.
Otro altar que se encontraba cerca del puente de la súper carretera, también en el ejido Los Llanitos fue destruido.
El culto a la muerte existe en México desde hace más de tres mil años. Los antiguos pobladores de lo que hoy es la república mexicana concebían a la muerte como algo necesario y que le ocurre a todos los seres en la naturaleza. Tenían por seguro que los ciclos como la noche y el día, la época de secas y lluvias eran el equivalente a la vida y la muerte.
La creciente devoción se ha nutrido de un vastísimo sincretismo religioso mexicano que entreteje las raíces prehispánicas con el catolicismo barroco español y trazos de santería.











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