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Señor Gobernador: ¿Qué comunidad queremos?

Juan José Campos Loredo
Dramaturgo, director de escena, docente y promotor cultural
Hablar de un proyecto estatal de cultura implica muchas cosas.
Por un lado preguntarnos como sociedad ¿Qué comunidad queremos?
Vincular la participación real de los distintos sectores que conforman a nuestra sociedad y en particular a funcionarios y hacedores del arte para el logro de un bien -que de entrada se antoja en el terreno firmemente histórico de la utopía- es un ejercicio más que necesario. Más, dejemos claro, el ejercicio dentro de la utopía misma, permite vislumbrar posibilidades que en las circunstancias actuales pueden ser factibles (si su administración así lo plantea, en el aún, buen tiempo sexenal que le queda).
Trato de explicarme: las comunidades suelen mantener un vínculo de cohesión ligados a sus necesidades que se enmarcan dentro de lo político, social, y lo cultural. Las tradiciones que se mantienen en las mismas son un eje conductor, que en las más de las ocasiones rigen la vida diaria de las comunidades. Y para estas, la comunicación y organización se vuelven indispensables. Si generalmente los factores políticos se introducen y trasgreden estás dinámicas y generan procesos que se pierden por las tantas veces virulenta inserción de intereses ajenos a lo que la población busca y se enraízan en la mezquindad de lo que los sujetos en el poder desean.
A pesar de ello, las comunidades saben que el poder, las figuras de poder en nuestro país son desechables; y que la cultura, la tradición, de ninguna manera lo es. Cada seis años en nuestro país se reinician los diálogos que buscan consolidar compromisos que sexenio tras sexenio se pierden con la salida del ejecutivo estatal en turno y no se diga con el cambio de poderes del ejecutivo federal. Más sin embargo, la comunidad, el pueblo, sigue ahí… continua en algunas cosas expectantes en la satisfacción de sus necesidades más apremiantes; pero la cultura y la tradición continua, sigue, como sostén de identidad, ahí. Se lucha para que eso, al menos, en una realidad tan discordante, continúe como factor de sustento de un pueblo que se niega a desfallecer.
La lucha de estas realidades es altamente compleja en medio de los procesos internos y externos de cada pueblo que la migración y -más fuertemente en el presente sexenio federal- la “lucha contra el crimen organizado” (esta guerra de pantalla donde el “sistema institucionalizado” de manera criminal sostiene al otro “crimen” al no generar reformas claras – acerca del lavado de dinero- que le resten el poder que raya ya en lo obsceno de ambas partes) y que abandonado por necesidad de su propia gente y abandonado por la ignorancia y centralismo de los gobiernos estatales, la comunidad enfrenta la transformación de sus ritos, sus tradiciones y cultura en un afán de reinventarse y mantenerse a cada día. Pero, aún, a pesar de todo, la comunidad (o las variantes que de ella quedan) sigue ahí.
Mirar a la comunidad como factor de participación social es indiscutible en todo momento para la creación de un proyecto estatal de cultura. Usted, Dr. Fernando Toranzo Fernández, gobernador constitucional de San Luis Potosí no debe dejar de mirar la participación ciudadana, la participación social, la participación de la comunidad, y preguntarse junto con su equipo de trabajo (comunidad al fin y al cabo que ostentan la responsabilidad de congeniar y equilibrar posturas y propuestas por la responsabilidad que la comunidad misma les han conferido) ¿Qué tipo de comunidad queremos? La docilidad es peligrosa para el desarrollo de los pueblos; satisface al poder que no encuentra cotos para continuar su labor de rapiña de aquellos que esa “comunidad” desean- pero lastima y lacera a un pueblo que equilibrado y escuchado enriquece sobremanera. Si, utopía en tiempos de cólera rezarán algunos. Saber escucharnos es una base primordial, Sr. Gobernador. Y bueno, si no se quiere que la historia de los pueblos le niegue su razón de ser en la historia de los tiempos… aunque, no sé si eso – la memoria de los tiempos- sea algo que a usted le pueda interesar.

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