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Breve historia sobre la inseguridad

  • ¿Puede una simple promesa detener el estallido de violencia?

Por MARCO SERNA.- Mucho se ha usado la palabra “inseguridad” durante las campañas, por eso en este artículo analizamos el tema para conocer los orígenes de lo que ha ocurrido en nuestra región.

Para no remontarnos tanto tiempo atrás, atendimos al periodo que comprende del 1 de enero de 2020, al final de junio del mismo año. De este modo el lector podrá formarse un propio concepto de lo que ocurre o bien repensar el que ya tiene.

Como este informe es regional, tocaremos los municipios donde Plurinominal circula.

El gobierno municipal de la alcaldesa Ma. Leticia Vázquez Hernández, trabajó al ritmo presentado desde su inicio. De sus múltiples obras y acciones hay constancia en sus Redes Sociales, sin embargo los casos de robo eran algo cotidiano como lo han sido siempre desde administraciones pasadas.

En los robos llama la atención que a pesar de que se da con ladrones, la gente no sigue el curso de las denuncias para castigar a sospechosos.

Los detenidos o presuntos alcanzan fácilmente la libertad porque no se cuenta con una denuncia formal ante el Ministerio Público, donde además deben aportarse pruebas con relación a la propiedad de los objetos robados o reclamados.

Es por eso que la gente, en barrios o colonias decidió amenazar con linchar a quien fuese sorprendido. Así pasó en algunos casos y con eso los ofendidos se dieron por satisfechos más que con ver a los rateros tras las rejas.

Pero el propio ayuntamiento se miró afectado con el robo de dos pipas.

Todo indica que los ladrones habrían estudiado movimientos del personal para dar el golpe.

En el lugar dejaron vehículo Tsuru de color blanco, además pasaron dos turnos y ningún velador reportó la desaparición de las unidades porque ni cuenta se habían dado.

Este robo se conoció el sábado 4 de enero de 2020. Al parecer ocurrió un día antes, en los terrenos del panteón municipal, en el lugar que es utilizado como bodega y estacionamiento de vehículos municipales.

El domingo 5 de enero personal de la Guardia Nacional recuperó un camión cisterna Fregthliner. Luego se indicó el aseguramiento de la segunda unidad. Militares dieron con la pipa en una vulcanizadora ubicada a un costado de la carretera 57, en El Huizache pero no se dieron a conocer más detalles.

Mientras tanto se conocían quejas y linchamientos en distintos barrios y colonias contra rateros, pero no sucedía ningún hecho de alto impacto como los que diario sucedían en la capital y que tenían qué ver con ejecuciones.

Trascurrieron los días, y el viernes 10 de enero, frente al lugar conocido como El Farolito agentes realizaban el levantamiento de casquillos percutidos.

Durante la madrugada se escucharon disparos. La gente dijo que el escándalo ocurrió por diferencias entre un hombre y una mujer y que al parecer, “quien disparó se había equivocado de casa”.

Pero los robos no eran exclusivos de Cerritos, porque la madrugada del 11 de enero, trabajadores que viven en las comunidades de La Tapona y Llano del Carmen, en Villa Hidalgo, denunciaron obstrucción de carreteras con piedras y palos. De este modo los vehículos particulares o con pasajeros fueron asaltados.

En un caso, «los malandros sometieron al chofer y obligaron a los tripulantes a entregar las pertenencias de valor que llevaban consigo, celulares, dinero en efectivo, carteras, relojes y lo poco que tenían de posesión”.

El jueves 9 de enero de 2020 los bandidos asaltaron un camión de transporte de personal de Mabe en el mismo Villa Hidalgo, donde se denunció a bandidos que no solo robaban a la gente o en casas habitación, sino que arrasaban con ganado.

El 15 de enero, en Cerritos los ladrones se metieron a robar al CBTA 123 y del asunto se dio aviso a la Policía Cibernética.

Según la parte afectada, el robo fue planeado y ejecutado por una banda organizada.

Las noticias sobre delitos violentos volvieron a activarse ese tiempo en nuestro entorno con el descubrimiento de una persona ejecutada. El cuerpo estaba embolsado y encintado en límites del ejido Los Llanitos de Ciudad Fernández.

El occiso fue identificado como Miguel Ángel Azúa Álvarez de 24 años de edad, originario del municipio de Ciudad Fernández.

Ese fin de semana también se conoció del hallazgo de una osamenta, en el llano de la Colonia Agrícola 20 de noviembre.

Hablemos ahora de Villa Juárez. Un hombre fue detenido con arma de utilería y camioneta que contaba con reporte de robo.

Cerca de las 8:30 AM del lunes 17 de febrero de 2020 se recibió el reporte del sujeto armado, que según declaraciones de testigos, «traía un cuerno de chivo».

El señor lucía el arma desde el interior de una camioneta Chevrolet Blazer color blanco, modelo 1998, vehículo con el que pasó a exceso de velocidad frente a donde se realizarían pagos del adulto mayor en Villa Juárez.

La gente dijo que el hombre amenazó a comerciantes de distintos puntos, entonces ellos dieron aviso a la policía municipal.

En acciones coordinadas con la policía estatal, se inició con el operativo de búsqueda y rastreo, y se logró la detención de la persona frente al lugar donde se coloca la bandera, también conocido como la «i Griega».

El hombre de 57 años, llamado Horacio fue puesto a disposición del Ministerio Público, así como el vehículo y el arma de juguete.

Luego ocurrió un robo en las casetas de la súper carretera. Los hechos sucedieron junto a la empresa Cementos Moctezuma la noche del jueves 27 de febrero.

Las versiones de afectados indican que hombres encapuchados amenazaron al personal para que entregara alrededor de 12 mil 500 pesos en efectivo, luego huyeron sin que la autoridad haya podido capturarlos.

Posteriormente en Cerritos ocurrió la captura de “El Güicho”, presunto autor de robos a negocios y personas.

Al momento de su detención traía consigo un arma de fuego. Dijo contar con 24 años y conducía una camioneta Chevrolet negra.

Ambrosio Almazán Mares mencionó como domicilio Villa Juárez. Así lo dijo el miércoles 4 de marzo de 2020 luego de que la policía municipal montara el operativo para detenerlo sobre Carranza.

Después sucedieron dos robos en dos tiendas de abarrotes, una cercana al centro que se llama «Abarrotes Poco a Poco».

Luego destaca el reporte de disparos frente a domicilio de un panadero, en la esquina de 5 de Mayo con Jesús Carranza. Eso sucedió a mediados de marzo, entonces se vino la ola de Covid-19 en el estado potosino, pero en Villa Hidalgo comenzó la búsqueda de “La Güicha”, popular sujeto que un tiempo ganó fama en Cerritos y que se dijo, lo levantaron para matarlo.

En este caso la Fiscalía General del Estado capturó a los supuestos responsables del delito de desaparición.

Un detenido dijo que la noche del 23 de febrero del año 2020, la víctima Felipe Salas se encontraba en una vivienda de la comunidad 20 de Noviembre, Villa Hidalgo, ingiriendo bebidas embriagantes.

Esperaron que se durmiera para levantarlo, golpearlo y subirlo en contra de su voluntad a una camioneta Ford.

Isabel Salas, su madre inició la búsqueda y pidió castigo para los responsables, quienes dijo, andaban en una camioneta por las calles de Villa Hidalgo que le pertenecía a su hijo.

Pero en este sitio del altiplano ocurrió otro crimen que dejó 4 muertos y un herido a balazos en el lugar conocido como La Cabaña, hechos reportados el 1 de abril de 2020.

El lugar se ubica a la orilla de la carretera 57, a la altura de la comunidad El Zapotillo, donde había varias personas del sexo masculino que sufrieron el ataque que posteriormente arrojó detenidos.

El domingo 5 de abril se denunció el “levantón” sufrido por un policía de Villa Juárez, hechos que desataron un enfrentamiento entre delincuentes y policías a la altura de Estación Montaña.

Los agentes se desplazaron sobre la carretera libre y junto a Montaña tuvieron contacto con ocupantes de una camioneta marca Ford, tipo F-150, color verde que en vez de detenerse al marcarles el alto, dispararon en contra de la Unidad Policial.

Elementos estatales repelieron la agresión. Esto causó que los presuntos delincuentes perdieran el control del vehículo, entonces la policía pudo rescatar al elemento policial secuestrado, originario de Agua del Medio, quien al ser «levantado» se dirigía a la cabecera municipal de Cerritos a certificar a un detenido de Granjenal.

Llegamos al 30 de abril, donde sucedió otro enfrentamiento con criminales frente a bodega Aurrerá, en la calle Rafael Nieto de Cerritos.

Al parecer los policías buscaban a un objetivo. Esperaban el paso de una camioneta de la cual se tenían reportes relacionados con ilícitos. Cuando se acercó el vehículo le marcaron el alto pero los ocupantes de la camioneta, en lugar de atender la indicación prefirieron imprimir velocidad al tiempo que realizaron disparos con armas de fuego contra los policías quienes repelieron la agresión haciendo uso de sus armas.

Aquí un policía resultó herido, dos civiles también y luego se conoció la muerte de uno llamado “Bruno”.

Murió el 3 de mayo y el otro fue detenido al ser dado de alta en el Hospital Central.

La valentía de los policías al enfrentarse a malandros y rescatar a un secuestrado parece que no la reconoció nadie. Generalmente solo destacan abusos y quejas contra este cuerpo de seguridad.

Luego se supo de la captura de tres hombres por el delito de portación de arma de fuego en la localidad Estación Montaña. Esto sucedió el 4 de mayo de 2020.

Por tales actos, Mario G., de 18 años, Alan Eduardo de 22 y Dario de 20 años, quedaron detenidos y a disposición del Ministerio Público del Fuero Federal, así como lo asegurado.

En Villa Juárez ocurrió un “levantón” la madrugada del 7 de mayo.

El reporte de auxilio pedía ayuda para dar con el paradero de Ramiro Izaguirre, que tendría algunos 38 años de edad.

Un “Chivero” lo encontró sin vida el lunes 11 de mayo. El cuerpo estaba putrefacto en los límites de El Gavilán y Granjenal.

El cuerpo de un joven fue encontrado con signos de violencia la última semana de mayo de 2020.

Se informó que el cadáver estaba atado de pies y manos a un lado de la carretera libre estatal que conduce a Villa Juárez, a unos metros del camino, por el potrero El Garambullo de Ciudad Fernández.

El crimen contra «Colacho» en Rioverde forma parte de la ola de homicidios en el estado de San Luis Potosí.

Uriel tenía 24 años y le decían “El Grande”, con domicilio en el fraccionamiento Real de Minas de Los Llanitos.

Uno de los crímenes que sorprendió a nuestra región es el ocurrido el jueves 4 de junio de 2020.

Un cuerpo decapitado entre matorrales y veredas fue hallado por pobladores del ejido La Virgen, cerca de Rioverde.

A la gente le llamó la atención que junto al cuerpo había una guitarra, así como una bolsa con pan. Éstas eran las únicas pistas, aunadas a la presunción de que la víctima contaba con algunos 40 años de edad.

Al día siguiente se confirmó el asesinato de Jesús Zúñiga Manzano, conocido en gran parte de la región como como «Colacho».

A la fecha no hay detenidos por este crimen atroz y se desconoce a detalle qué sucedió pues la víctima siempre evadía problemas. La música era su principal actividad.

A “Colacho” le sobreviven familiares en Cerritos.

Cabe hacer un paréntesis. Hasta aquí la mayoría de ilícitos en los que Cerritos tiene qué ver, habían sido por robo. Es decir de enero a junio de 2020 no hubo levantones ni homicidios y tales delitos tampoco fueron comunes desde el inicio del trienio actual.

Sin embargo a partir del 11 de junio las cosas tomarían otro rumbo.

Por la mañana aparecieron mantas en distintos municipios y Cerritos no fue la excepción.

Una manta fue colocada encima de las letras monumentales con un mensaje dirigido a «ratas y secuestradores».

El contenido de todas las mantas indicaba, «Cártel del Golfo y Vieja Escuela, ciudadanos de SLP, pueblo en general, un cordial saludo a toda la población, queremos dejarles por enterado que ya estamos trabajando en el estado para el bien del pueblo y la sociedad, a toda la bola de ratas y secuestradores les llegó su hora, chapulines mejor alinéense, es el primer y último llamado. Ya los tenemos ubicados, mejor alinéense porque la barredora va parejo»…

El contenido generó agitación. El mensaje iba dirigido a dos grupos criminales que supuestamente tienen presencia en el estado de San Luis Potosí.

Vecinos de esta localidad compartieron fotografías de la manta antes de que el material fuera retirado, luego medios de todo el estado replicaron los datos y se supo de mantas idénticas que aparecieron en la misma fecha en sitios como El Naranjo, Charcas, Cárdenas y en la capital potosina.

En San Luis Potosí aparecieron “narcomantas” en lugares como Salvador Nava, puente del Periférico, Avenida Salk y Río Santiago, pero frente a la Unidad Administrativa se encontraron dos cuerpo embolsados.

El contenido de todas las mantas indicaba, «Cártel del Golfo y Vieja Escuela, ciudadanos de SLP, pueblo en general, un cordial saludo a toda la población, queremos dejarles por enterado que ya estamos trabajando en el estado para el bien del pueblo y la sociedad, a toda la bola de ratas y secuestradores les llegó su hora, chapulines mejor alinéense, es el primer y último llamado. Ya los tenemos ubicados, mejor alinéense porque la barredora va parejo».

Cerritos. Aparición de mantas en distintos municipios.

Llegamos al 15 de junio, cuando habitantes de Estación Montaña reportaron una balacera cerca de las 10:00 de la noche. Pobladores hablaron de la presencia de sujetos con armas en vehículos, quienes tras disparar a la fachada de una vivienda se retiraron con rumbo desconocido.

Una persona acabó con una herida en un brazo debido a un proyectil perdido.

Mientras las ejecuciones habían sucedido en Villa Hidalgo, Villa Juárez y Rioverde, Cerritos registró un primer hecho en el lugar conocido como La Presa, entre Las Palmas y Presa Marcos Vives, cerca de un basurero clandestino y del campo Abasolo.

El martes 30 de junio se dijo que la víctima fue levantada en el barrio de San Juan y el cuerpo tenía golpes y un disparo.

El cadáver estaba con el cabello rapado y tatuajes y fue identificado como Edson Alan Hernández Posadas, de 34 años de edad conocido como «El Cerillo».

De este modo llegamos al inicio de una ola de crímenes que no solo sucedieron en Cerritos, sino en todo el estado potosino y a su vez en cualquier parte del país.

En ese tiempo motociclistas rafaguearon a una persona en una taquería de Rioverde y sicarios asesinaron a 24 internos e hirieron a 7 en un centro de rehabilitación de Irapuato, pero un hecho impactante en la región media fue el asesinato del empresario Ulises Rocha que sucedió en agosto de 2020.

Además comenzaron a circular materiales en video, por ejemplo el que puede verse en “https://www.youtube.com/watch?v=9f_yAIaXblw”.

Ahí sujetos cuyo rostro está cubierto, advierten a Juan Manuel Carreras López que al final de su sexenio San Luis Potosí “va a arder”, por eso recomiendan al gobernador que hable con los encargados de la seguridad “para negociar la paz”, y también le dicen a la gente, “si nos ven trabajando no se alarmen que con ustedes no es el pleito”.

El asesinato de Ulises Rocha. Otro crimen de alto impacto en San Luis Potosí.

Llegados a este punto, con esta breve historia sobre la inseguridad el propio lector deberá concluir si los acontecimientos ocurridos en nuestra región tienen relación con el contenido de mensajes indicados, y si es al gobierno federal a quien corresponde la investigación, o bien los gobiernos municipales o estatales tienen todo para imponerse.

También cabe analizar si cualquier candidato que gane la gubernatura, presidencia de Cerritos o alrededores podrá, como dicen ellos, poner alto al clima preocupante, o si solo se aprovecha el panorama para ganar electores, porque si se recurre a engaños desde el principio, no se puede pedir la confianza de la gente.

Está claro que ni Andrés Manuel López Obrador, ni Juan Manuel Carreras López, ningún municipio, el ejército o ninguna “intervención divina” han frenado el estallido de violencia, entonces ¿qué garantiza que sí pueda detenerla una simple promesa de campaña?

Quien asegure a los electores que tiene el poder para cambiar el clima de inseguridad MIENTE, porque durante décadas nadie lo ha logrado, pero sí han usado las promesas como parte de campañas negras que a veces dan resultado.


Este otro material recuerda al «Cerritos tranquilo», y da cuenta cuando las narcofosas llegaron a nuestro municipio durante la administración del Partido de Trabajo: 

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