- Los cargos de primer nivel deben ser ocupados por gente de verdadera confianza
FRANCISCO VALERO.- Ha llegado el momento de que la alcaldesa Leticia Vázquez Hernández reconfigure su administración. Los cargos de primer nivel deben ser ocupados por personas de su entera confianza.
Para que la administración municipal logre llegar a buen término y con mejores resultados, es necesario que la reconfiguración en el ayuntamiento se lleve a cabo pensando en los perfiles y sobre todo la confianza de que los nombramientos generen expectativas de mejora y cambio.
No es fácil para un administrador municipal escoger a su gente. Muchos se suman a las campañas políticas buscando un acomodo en la plantilla, algunos, por no decir que la mayoría, sólo buscan acceder a la nómina municipal para contar con un sueldo, sin tener un perfil idóneo para desempeñar un cargo.
Se hace necesario que en el reacomodo se tome en cuenta la capacidad y el compromiso de servicio, porque no sería prudente que volviera a suceder lo mismo que ocurrió durante los primeros tres años de gobierno municipal, donde algunos fueron nombrados para tratar de imponer orden en algunos departamentos que se destacaban precisamente por la falta de disciplina y compromiso con la ciudadanía, pero la confianza que se les dio apenas alcanzó para un mes, porque después esos empleados que fueron nominados por la alcaldesa fallaron a la confianza que depositó en ellos. Poco a poco se confabularon con los empleados municipales y continuaron los mismos vicios que han venido arrastrando otras administraciones municipales.
Algunos manifestaron la dificultad para controlar a muchos empleados municipales que tratan de hacer lo que ellos quieren, principalmente aquellos empleados que se dicen sindicalizados y que por lo tanto se sienten inmunes ante la aplicación de los reglamentos internos del ayuntamiento.
También hace falta que se imponga orden desde los cargos de primer nivel, pues algunos se han quejado de la falta de apoyo por parte de los directores de los departamentos, ya que se da una orden, pero no se hace respetar, «cuando uno quiere hacer que se cumplan los ordenamientos y la disciplina, sólo es necesario con que un trabajador vaya con el director de un departamento y éste gire nuevas instrucciones, dejándonos totalmente indefensos y avergonzados por la falta de compromiso», se quejaron.
No cabe duda que la alcaldesa habrá de analizar el perfil de cada uno de sus colaboradores, tratando de lograr un mejor rendimiento, y al final de esos tres años de administración municipal entregar mejores resultados a la ciudadanía, lo que le permitirá contar con el reconocimiento de la gente del municipio y al mismo tiempo tendría las puertas abiertas para buscar en el futuro nuevamente la presidencia municipal.











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