- A Tavo muchos le decían “Gustavo”, el famoso personaje habitó domicilio del barrio de Francia
REDACCIÓN.- La defunción de Octavio Torres Hernández, se conoció este sábado 14 de mayo antes de las 11:00 de la noche.
“Tavo What”, así le decían algunos de sus amigos, aunque tuvo otros sobrenombres con los que ganó fama y popularidad debido a la cantidad de anécdotas que se contaban sobre él. “El apache”, “El sub”, “Loco loco”, entre otros, incluso Gustavo no era su verdadero nombre, sino Octavio.
Soltero y de 48 años, Octavio trabajó gran parte de su vida para la familia Almazán de Villa Juárez, ganándose la confianza de los señores Rodolfo Almazán, señor padre e hijo.
A “don Picho” le ayudaba a surtir mandado, mientras a “Rodis”, le apoyaba con el sonido Buzzy, Funerales La Gloria, renta de mobiliario, equipo o traslado y preparación de cuerpos.
Tuvo domicilio en el número 4 de la calle General Epifanio Castillo del barrio de Francia, en Cerritos. Concluyó la secundaria y luego comenzó a aprender inglés nivel básico, de ahí que sus cábulas amigos le decían “What”.
Tavo también se ganó la vida como sobandero. Hubo personas que reconocían esta habilidad al grado que lo recomendaban y así creció su cartera de clientes.
Le daba por disfrutar junto a amistades en depósitos o bares de la localidad, donde pasaba las horas platicando, riendo o jugando cartas, pero también disfrutaba mirando películas o a últimas fechas había abierto cuentas en Redes Sociales.
Son muchas historias las de este personaje, que se convirtió en uno de los más populares de los últimos tiempos.
Torres era famoso pero también conocía a la mayor parte de la población. Sabía nombres, apodos y apellidos de muchos ciudadanos de Cerritos, Villa Juárez y rancherías, además le gustaba acudir al mercado municipal a disfrutar de antojitos.
Tavo estuvo un día internado en clínica particular de Cerritos, luego fue ingresado al IMSS de Cerritos, donde no duró más de 3 horas debido a la gravedad del padecimiento, un choque hipodérmico hemorrágico, pero durante 30 días sufrió un sangrado digestivo alto y 4 años antes le habían diagnosticado diabetes.
La defunción de Tavo fue lamentada por cientos de ciudadanos, que le dieron el pésame a sus familiares así como a Rodolfo Almazán, al ser uno de sus mejores amigos.
La noche del domingo 15, se escuchaban los cohetes para honrar a esta persona. Su velación se llevó a cabo en su domicilio.







Los comentarios están cerrados.