- El caso de los primos Igor Alejandro y Carlo Alessio
BETO GUERRERO.- En la actualidad, cada vez son más las personas que buscan desarrollar sus habilidades y talentos sin necesidad de acudir a clases presenciales. Tal es el caso de los primos Igor Alejandro Díaz Guerrero, de 9 años y Carlo Alessio Martinez Guerrero de 11, hijos de madres cerritenses, quienes están destacando en el mundo del arte y la música respectivamente, en ciudad capital.
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Igor Alejandro, hijo de la reconocida pintora Melvina Orozco, ha mostrado desde temprana edad habilidades para la música y el deporte. Actualmente está en una escuela de música donde toca la batería y practica “parkour”, además de recibir clases de dibujo, escritura y lectura en casa. Por su parte, Carlo Alessio, hijo de la psicóloga Mónica Orozco, está en el Centro de Artes en la capital, donde aprende a cantar en diferentes dialectos prehispánicos y asiste a una escuela de robótica.
Ambos primos no han asistido a la escuela primaria o kínder de acuerdo a métodos tradicionales, sino que han sido educados desde casa mediante métodos avalados por la Secretaría de Educación Pública y en instituciones culturales potosinas. Este caso refleja la importancia de desarrollar habilidades y talentos desde temprana edad, sin importar si se cuenta con una educación presencial.
Es importante destacar que, aunque la educación formal es fundamental, hoy en día las habilidades y talentos son valorados en el mercado laboral, por lo que es recomendable fomentar su desarrollo desde la infancia y el caso de los primos cerritenses podría ser un buen precedente.


















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