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Perfil de liderazgo

Para elegir un líder efectivo, sus seguidores deben reconocer sus capacidades de organización, mando y decisión.
Los sociólogos definen al líder por la facultad que tiene de influir en otros sujetos. Su conducta o sus palabras logran incentivar a los miembros de un grupo para que trabajen en conjunto por un objetivo común. De acuerdo a su forma de ejercer la conducción del grupo, el líder puede ser considerado autoritario (toma las decisiones sin explicarlas ni justificarlas), o democrático (discute con el grupo y decide por consenso).
Otra clasificación de los líderes se realiza según la influencia que tienen sobre sus subordinados. El líder carismático llega a modificar los valores, las creencias y las actitudes de sus seguidores. El líder transaccional, en cambio, se limita a aportar los recursos que considera válidos para el grupo.
En su desenvolvimiento cotidiano, el Profesor Jorge Quintero Luévano, —Candidato de unidad por el PRI— proyecta un liderazgo firme, pero sin poses de autoritarismo, de seguro vencedor, pero sin tintes de triunfalismo y de toma de decisiones, mas sin ser impositivo. Condiciones que le van sumando cada vez más adeptos, a tal grado que quienes le dieron la espalda en la anterior elección ahora le patentizan francamente su apoyo.
La experiencia nada grata de la pasada contienda parece haber templado su carácter y fortalecido su entendimiento sobre las veleidades de la política para manejar ahora las situaciones con mayor madurez y sentido analítico, sin tomar decisiones precipitadas o generar falsas expectativas.
Ello, obviamente fortalece a su partido y si se suma el blindaje político que le brindan dirigentes sectoriales priístas tales como Federico Castillo Vera, Leticia Vázquez, Francisca Alvarado, Pedro Antonio Castillo y Salvador Martínez Sifuentes, entre otros, las probabilidades de victoria del maestro en la elección constitucional pone al alza sus momios ante sus oponentes de otros partidos, los cuales aún enfrentan discrepancias intestinas que no han resuelto de manera categórica cualquiera que sea la causa que se los impide.
Luis Javier Izaguirre Ruiz, —candidato de la coalición de partidos de izquierda en la localidad— no ha conjurado aún a sus detractores perredistas y el Notario Arturo Narváez enfrenta una seria fractura entre las huestes panistas por la salida de Gregorio Carbajal, quien ha manifestado que contenderá en las elecciones bajo los colores de Conciencia Popular, cuyo dueño es nada más y nada menos que el combativo y controversial Óscar Vera Fábregat, quien cuenta con nexos familiares de gran arraigo en estas tierras. Todavía se supo de una reunión que el Ingeniero Carbajal sostuvo con los panistas “ganadores”, pero no se llegó a ningún acuerdo la noche del martes 6 de marzo, y se programó otra sin precisarse fecha.
Así las cosas, Quintero deberá enfocar sus esfuerzos a sumar a otras fuerzas de su partido, que hasta la fecha han mantenido prudente distancia del candidato, pues ha sido notoria la ausencia de ex alcaldes y ex aspirantes en los eventos sociales en los que se presenta el maestro.

Cincelazo.- En campaña los errores no son una opción.

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