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132 RAZONES PARA MARCHAR POR UN PAÍS

“Yo prefiero ver a un joven protestando que a un joven con desesperanza; yo prefiero ver a un joven que se expresa, manifiesta, incluso rompiendo cánones y reglas».
José Narro Robles, rector de la UNAM.

Por Juan José Campos
“Y cuando despertamos, los jóvenes mexicanos estaban ahí”. Esto me pareció de pronto que hubiese dicho el gran Augusto Monterroso y por supuesto, el entusiasmo que hubiera contagiado a Carlos Fuentes o a Monsi (QEPD) ante esta avalancha de hechos que han cimbrado a nuestro país en los últimos días.
¿La apatía de nuestros jóvenes? Asegurábamos todos en el reflejo de nuestra generación que sin darse cuenta en apariencia se anquilosó. ¿Y cómo motivar la generación visible de nuestros indignados mexicanos? ¿Era posible que nos pudiéramos quedar igual, callados ante tanto descaro, tanta ignominia de parte de las dos principales cadenas de televisión de este país, las cuales tienen la lamentable certeza de ser los dueños absolutos del balón en que han convertido a nuestra democracia? Pues no. Llegó cuando menos nos lo esperábamos. Y lo que lo detonó fue una respuesta que de tan sincera y arrogante (en espera quizá de recibir la aprobación ante una comunidad universitaria a la cual se le creía “apática “y que se pensaba no llegaría mas allá de avalar lo dicho por el candidato Peña Nieto) detonó su expulsión del recinto por los mismos estudiantes de la Ibero (¡¿Quién lo diría?!) donde comenzaría a tomar forma lo inimaginable para el abanderado priista y aquellos que buscan de cualquier manera que éste llegue a la presidencia.
Después vendrían las desafortunadas declaraciones de Joaquín Codwell acusando a los estudiantes involucrados en la expulsión de EPN de infiltrados y porros y posteriormente el vergonzoso video donde se mostraba a una comunidad Ibero casi comiendo de la mano del hombre del copete. La respuesta de los estudiantes de la Universidad Iberoamericana no pudo ser más que sorprendente y brutal en su dignidad y capacidad de pronta reacción por lo que ello ha significado y podría brindar en este proceso electoral: un video donde 131 jóvenes DAN LA CARA y dicen su nombre y número de credencial identificándose como estudiantes y no como promotores violentos como los medios afines al PRI los quisieron denostar.
Y con ello la gran movilización, el gran llamado a través de las (benditas y afortunadas) redes sociales, en lo que ya históricamente se llamó la marcha anti- Peña Nieto, que movilizo al país entero como nunca se había visto contra un candidato buscando impedir su llegada a la presidencia de la república por parte de la ciudadanía. Y es que las acciones de Peña Nieto contra los jóvenes universitarios sumaron una serie de errores de estrategia que no se calculó en el seno priista que podría acarrear.
La población reaccionó ante lo que de pronto se volvió más claro que nunca: en sus acciones, el candidato del PRI-Verde, demostró que lo que puede regresar a los pinos el 1º de julio, no es el partido, sino un régimen que en lo absolutista, busca retomar a como dé lugar los privilegios de esa pequeña burguesía en decadencia que lo sostuvo principalmente durante 70 años. Indudablemente, en sus acciones contra los jóvenes universitarios, EPN se mostró altamente reaccionario ante las críticas y soberbio, pretendió con la ayuda de sus aliados en los medios, neutralizar los acontecimientos, lo cual dejó ver su falta de voluntad y apertura a escuchar otras voces sobre las distintas percepciones que tiene la gente, esa gente (y sobre todo joven) que dice, quiere gobernar.
La movilización en la capital del país fue apabullante y esperanzadora el sábado 19 de mayo. Y replicada en varios estados. Y sí, contundentemente era contra Peña Nieto. Y bueno, no. A lo que Peña Nieto representa en un momento de grandes cambios y apabullantes necesidades de sentir un país mejor. Y esto es lo que el abanderado priista no ha podido leer o más bien, no ha querido ver.
No creo que el PRI deba desaparecer. Más bien creo que se debe involucrar en el proceso electoral de manera honesta y participar fuera de resentimientos en la vida democrática. Sería lastimoso para nuestra incipiente democracia que este partido desapareciera. Mientras más cantidad de opciones tengamos los mexicanos para elegir a nuestros representantes es mejor. Pero permitir que un partido pretenda manipular y controlar la toma de decisiones del pueblo mexicano es algo a todas luces intolerable e inaceptable por parte de un partido que se presume vigorizado ante las nuevas generaciones. Y si esto es con la complicidad vergonzante de las dos primeras cadenas favorecidas en su totalidad por las políticas monopolistas avaladas por los gobiernos en turno desde hace 60 años, (del PRI, por supuesto, ni modo) es más que una burla de Televisa y Tv Azteca (y por supuesto sus iguales, Milenio y la OEM del Mister Kane mexicano, Mario Vázquez Raña). La dignidad y la libertad en la información por encima de todo. Eso es algo por lo que se tiene que luchar. El 5º. Poder, los medios dicen unos, es momento de regresarlos y ubicarlos en su lugar, en su justa dimensión: del pueblo y para el interés del pueblo.
Y si, yo no apagaré la tele; mejor dicho ejerceré mi derecho a ser crítico y reflexivo de lo que veo. La herramienta es un medio noble que se le ha prostituido con fines fácticos y deleznables por sujetos IDEM. Habrá que recuperar lo que nos pertenece. Y esto es la capacidad de luchar y exigir lo que por derecho nos corresponde: La verdad ante tanta indolencia y “verdades” sesgadas.
Los jóvenes se levantan y exigen una clara labor de los medios de comunicación, donde se busca el equilibrio y la objetividad por encima de todo. Y eso para los medios es tan complejo. La orfandad en que los medios de comunicación dejan a los ciudadanos ante la falta de objetividad de sus editorialistas y articulistas es más que triste y lamentable, ahora que tanto se necesitan voces que inciten a la conciencia nacional. En 2006, todos perdieron en la objetividad. Ya en la recta final inclinados hacia el partido de su preferencia ya en la izquierda, el centro derechistas o la derecha recalcitrante.
Un movimiento que está tomando a todos por sorpresa ante lo que se creía sería la apatía de los jóvenes en este proceso electoral. Los indignados de México comienzan a tomar forma en su raíz denominada «Yo soy 132». Vale la pena observarlo porque puede ser la diferencia para nuestros tiempos. Y que sea la primavera que tanto se ha necesitado para mover para bien a este país.

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