Marco Serna.- No ha parado la gente de hablar del resultado que a muchos sorprendió la noche del domingo primero de julio.
Como un boicot donde tenía metidas las manos incluso el propio Gobernador, habían catalogado los panistas la revocación de la candidatura del notario y estaba dispuestos a todo por hacer respetar la voluntad de un grupo mucho mayor a 3 magistrados.
Luego al anunciarse la figura de Sauceda como el representante del PAN, sus acérrimos rivales, cantaban ya la victoria. Nada estaba escrito y faltaba que Cerritos juzgara los hechos del tricolor.
Ambos partidos, emprendieron una campaña aduciendo a un pueblo idealizado, que podría mejorar a través del “mejor proyecto” utilizando la crítica actual de las últimas administraciones.
Arturo Narváez, pese a las alertas de actos anticipados de campaña, dio sus primeros pasos.
Se registró con un evento llamativo, lo que no ocurrió con el PRI.
Luego éste, para sacarse la espina llevó a cabo un espectacular evento dando muestras de su poderío en la plaza principal en el arranque oficial.
Así inició la contienda, preguntándose la gente de dónde salía para el derroche.
Camisas, bardas, mantas, perifoneos que contribuyeron a la contaminación auditiva todos los días, entrega de despensas, láminas, pintura, y cumplidos caprichos a supuestos simpatizantes, fueron parte de la estrategia para ganar la candidatura.
Narváez, sabiendo al inicio de la demanda que ponía en riesgo su candidatura, quiso intentar una tregua con Jorge Quintero en una reunión imprevista. Allí éste, prometió una campaña limpia, dónde Cerritos decidiría por sí mismo, pero el pleito continuó.
Quintero Luévano, fue a quien se le observó siempre rodeado del grupo de gente más numeroso.
Incluso con sus marchas y caravanas sorprendía, siendo este su termómetro para medir al número de votantes.
El PRI aprendió que el divisionismo lo había llevado a la derrota hace 3 años, por ello armó un grupo que se impuso a lo que otros priístas intentaban y esta vez no hubo elección interna.
Todo fue armándose para quedar con la planilla que se presentaba en cada mitín.
El grupo de Quintero aglomeró a quienes en un inicio emitieron muestras de inconformidad e incluso, pudo convenir con el de Gregorio Carbajal que al sentirse menos con las decisiones de Arturo Narváez y calificarlo como una persona “prepotente”, decidieron dejar las filas del PAN. Al parecer la gente se sumaba al proyecto del Profesor.
El Maestro daba de qué hablar, y con la tendencia tricolor impulsada por las cadenas televisivas en torno a EPN, los municipales se visualizaban hacia la clara victoria.
Sin embargo, el PRI no midió que el principal divisionismo se dio fuera de las oficinas de Independencia y Ocampo, porque el ex priísta Carlos Ruiz Pérez, contendería por el Partido Verde, ocasionando confusión en sus presentaciones al grado que cientos de votos se anularon porque la gente cruzó algunas boletas con el logo de este nuevo partido y la imagen de Jorge Quintero.
A mucha gente de Ruiz se le llegó a ver entre las filas rojas en pasadas contiendas.
Narváez por su parte, avanzaba a paso firme, sin mítines a reventar porque en ellos la gente escuchaba a lo lejos su propuesta, sobresaliendo enfrente un grupo de niños que aun no alcanza la mayoría de edad, así como los “tamboreros” que alguna vez amenizaron los eventos de Erasmo.
Mucho ayudó al Notario —que en un principio se negaba a dar entrevistas— haber aceptado la invitación a programas de televisión local, así como a eventos en público a los que convocaron escuelas, dónde pudo dar muestra de su facilidad de palabra, y del conocimiento de la filosofía de su partido. A la vez, la controversia legal poco a poco se acercaba a la determinación de los magistrados.
El Licenciado Arturo, se dirigía a su gente con especies de proverbios, dejando clara su postura religiosa adquirida durante su infancia en el Instituto Motolinía, mencionando casi siempre a Dios.
Narváez se expresaba contra quienes decidieron abandonar al PAN para engrosar las filas “de los de enfrente”, como una liberación del mal que hizo el creador, pero no fue hasta que se le cayó la candidatura cuando sus críticas fueron más penetrantes contra sus adversarios.
Arturo vivió el momento más álgido cuando palabra tras palabra, cayó en una serie de contradicciones. Sus argumentos de mantenerse firme en una candidatura ya derribada, viciada de origen de acuerdo a la resolución, no le sirvieron y expuso un claro desconocimiento al proceso electoral, al grado que muchos catalogaron su discurso como “patadas de ahogado”. La gente también puso en duda la capacidad de los abogados que le rodean.
El nombramiento de Sauceda como candidato, —mencionado a su público en el Kiosco portando la imagen de un Santo en una bolsa de su camisa— dejó mucho que desear, mientras sus oponentes, lo catalogaron de mentiroso en los últimos eventos.
Luego el PAN se quedó sin candidato e inició una guerra sucia con volantes afectando la imagen de algunos priístas.
El resultado final ya lo sabemos. Al parecer Cerritos se apiadó del partido y votó para lograr un resultado preliminar muy por encima del esperado, si bien luego se darían a conocer ciertas inconsistencias.
Acción Nacional, cuenta en sus filas con gente indeseable, que por su modo de proceder, se ganó el repudio social en otra época, pero éstos fueron muy discretos en no aparecer públicamente en los actos del partido.
Por su parte, el PRI —que también tiene en sus filas de esas especies— fue menos prudente.
Mucho presumían los del Partido que duró dominando casi 70 años en el municipio, de los multitudinarios eventos observados en el territorio que nos corresponde, que jamás pensaron que era la misma gente la que los acompañaba en uno y otro lugar, hambrientos de un trabajo en el ayuntamiento más que por propia convicción. También se desconoce si se aseguraron que cada uno de los de ese montón, contaba con su credencial para votar vigente.
Otro aspecto confesado, es que algunos representantes de casilla, fueron gente de poca preparación, que con una torpe actitud no supieron defender los votos para el PRI a diferencia de los panistas que fueron bien informados sobre la protección de sus intereses.
Los errores no pudieron darse en otro tiempo, más que en la última semana antes del cierre.
Convirtieron en mártir a un sujeto de clase media, respetado y hasta querido en este lugar, que se ganó admiración con el tiempo no por su propio comportamiento, sino por el de su esposa o familiares de ambos, de quienes no se tienen antecedentes de haber sostenido diferencias con la sociedad, a no ser por las controversias legales con clientes que se hicieron públicas una vez sabidas las intenciones del Notario.
Narváez fue claro siempre al decir que aquí nació, estudió y vive, aunque su Notaría tiene sede en Arista.
Pudo ser que Cerritos catalogó la estrategia priísta —por cierto nunca antes vista— como un sinónimo de intolerancia, que sería aplicado contra todo aquél que se opusiera a sus intereses, según comentarios de los rivales.
Así fue como este partido se enfocó más en el asunto al final llevado a la Sala del TRIFE que no pudo contener los ánimos de su gente para llegar a un resultado avasallante.
La prueba de que el pueblo se empecinó con Arturo, la dan las boletas en las que se escribió su nombre, no importando al ciudadano si era legalmente elegible o no.
Asimismo, la gente cercana al profesor Jorge Quintero, gozaba siempre de una protección de personas que abogaban para evitar toda instancia. Apenas pisaban el suelo de la comandancia o recibían un citatorio, cuando actuaba la defensa.
Muy criticado también, el haber anunciado un cierre en grande, con el grupo BxS, que luego sería canjeado por Los Rieleros del Norte. Ni uno ni otro se presentó a no ser por conjuntos de los cuales se ignora procedencia y nombre.
Al llegar al Salón Las Peñas en un cierre por demás espectacular por la ola roja, muchos se decepcionaron porque luego de haber venido desde ciertas rancherías, no recibieron siquiera un plato de comida, y la música no fue de su agrado. Fuertes comentarios circularon de inmediato a la primera hora del día siguiente.
Puntos menos y el resultado lo dijo todo.
“El PRI no cumple”, dijeron 3 cocineras de una conocida lonchería del mercado, comentarios que se extendieron por Cerritos entero, causando la primera desilusión. Uno de los encargados de difundir este mensaje con saña, se llama Antonio Padrón.
Fueron determinaciones precipitadas las que dejaron en mal a los principales protagonistas de esta contienda, de la cual de modo preliminar Cerritos decidió el domingo.
Arrebatada la decisión primero de armar un grupo priísta a modo de unos cuántos.
Lo fue también que los panistas a la cabeza de Gregorio Carbajal, lo siguieran porque dado el derrumbe, tal vez Goyito habría entrado por tiempo y derecho como candidato, con un resultado no muy distinto al ya conocido. Sin embargo optaron por colocarse la camisa roja, asegurando siempre tener controlado a un grupo de gente que actuaba de acuerdo a sus ordenanzas.
Apresuradas fueron también las palabras de Narváez, al anunciarse como un candidato “le pese a quien le pese, le duela a quien le duela” no interpretando la realidad de un documento resolutivo claro y fundado del cual hay evidencia en video, así como nombrar repentinamente a un hombre que poco participó con discursos como candidato del PAN y querer modificar la planilla fuera de tiempo y forma.
Del igual modo el PRI se aventuró demasiado al anunciar un grupo de música de talla internacional y una victoria irrefutable.
Arriesgada resultó Dulce Montes, al aceptar un cargo que poco garantizaba el gane, que duró acaso menos de 36 horas, luego de ser reconocida apenas como candidata el 29 de junio por el Comité Municipal Electoral pero que obtuvo el “dudoso” resultado que ya todos conocemos.
Ahora, ante el horizonte actual, el priísmo cerritense vive en carne propia la encrucijada que enfrenta AMLO. Ese hombre que con mayores pruebas que los locales, pedía a gritos algo a lo que tuvo siempre derecho. Un conteo voto por voto en una elección incierta que acarreó la debacle panista ante una imposición similar a la que hoy hicieron los medios televisivos pero con una máscara de legalidad.
Ciertas declaraciones de las máximas autoridades electorales, dejan al Cerritos priísta en desamparo porque según los de arriba, “se debe respetar la voluntad del pueblo” y de entrada se negaron a la apertura de los paquetes.
El PRI que obtuvo un triunfo despampanante en la escala nacional, se contrapone a la decisión “preliminar” de la mayoría de los cerritenses.
No pasamos por alto que la misma pretensión de un conteo voto por voto pedía en un tiempo el panismo cerritense antes de llegar al plebiscito, en una elección muy cerrada anterior al derribe del PRI local.
El municipio, enfrenta una lucha contra sí, que difiere de los resultados de las diputaciones, de los estados y la federación. Mientras allá los partidos han sido últimamente otros, el Cerritos rebelde se muestra siempre diferente y esa actitud lo deja aislado ante todo apoyo estatal y federal. Los ayuntamientos benefician así, únicamente al Cabildo con un salario ya al doble que hace 6 años, cuya nómina alcanza apenas para cubrirse y pagar aquellos laudos que se exigen por Juntas de Conciliación y Arbitraje.
Dulce Montes es una mujer cuyo “Curriculum vitae” es desconocido, que poco ha sobresalido en el terreno político, dedicada más a su familia, pero la respalda la figura de su esposo, los Alfredos, Florencio González y Orozco Reyes, así como otros panistas adinerados. De hecho hasta Los Juanes expresaron públicamente su simpatía por el grupo del Notario ante una supuesta actitud desobediente de Quintero. (No se cree tampoco, que Jorge Luis haya obtenido algún espaldarazo de Martínez Sifuentes).
Aunque se convocó a una reunión urgente este miércoles, al término de este escrito, los argumentos de PRI tomaban forma.
De confirmarse el triunfo de Montes, llegaría al gobierno con un panorama muy DIFERENTE al ocupado por el primer presidente panista, Florencio González Alejos (1997-2000) así como sus sucesores Alfredo Sánchez Azúa (2000-2003) y Aurelia Orozco Reyes (2004-2006), puesto que ahora no se tienen los respaldos de entonces, proporcionados por la mayoría de congresistas de ese partido.
En el 2000, el fenómeno Fox —cuya popularidad se ganó no por su figura, sino por la encomienda de ese tiempo que era sacar al PRI de Los Pinos— trajo beneficios a Cerritos, como también después los apoyos de Marcelo de Los Santos.
Al municipio no le ha ayudado mucho Calderón con el triunfo de Galván Nieto. Por vez primera, Villa Juárez nos puso el ejemplo. Se gestionaron programas federales de hasta 40 millones de pesos para rehabilitar el drenaje en esa localidad.
La Licenciada en Ciencias de la Comunicación, deberá ahora ver el modo en que se hará de recursos propios, puesto que la comunicación con el diputado local Ramón Guardiola, el federal
Óscar Bautista (candidato “Satélite” que utiliza el CBTA como pista de aterrizaje para un helicóptero), el gobernador Fernando Toranzo y el Presidente de la República, parece distante, y más cuando su esposo se atrevió a decir que el mandatario estatal y su gente, habían contribuido al derrocamiento de su candidatura.
La única opción de la posible “alcaldesa”, podría ser el acercamiento con el ayuntamiento de Villa Juárez, para acudir a tocar la puerta de Sonia Mendoza quien fue rumbo al Senado gracias a la confianza del electorado.
Pero la tarea más difícil de Montes (sobre quien pesa una nueva impugnación por la inequidad de género), sería gobernar en un Cerritos fraccionado, con el 53.4 % de los electores en contra, en un sitio que de acuerdo al sufragio aun no sana de las heridas que le dejó la última administración priísta.
Sobre la factura del actual gobierno, la deuda quedó saldada.
La mañana del miércoles, un grupo de priístas se dirigió a las oficinas del CME para exigir mayor transparencia en el proceso electoral.
A los panistas, les cuadran ahora las palabras emitidas por Chepina Vázquez en uno de los debates al referirse al plan de austeridad de AMLO: Señores, “las cuentas no salen”.
Al parecer los del PRI que comprobaron algunas inconsistencias, lo que sería hecho valer en su momento ante autoridad competente, mientras que el jueves, de acuerdo al acta de cómputo municipal de Cerritos, el CEEPAC validó la elección en la que la candidata común por los partidos políticos Acción Nacional y Nueva Alianza Dulce María Montes Zúñiga “obtuvo la mayoría”.
Nos leemos pronto.








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