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INVALIDÉZ DE LA ELECCIÓN

POR FIDEL BELMARES HDZ.

Hoy estamos ante otra demostración de ineptitud mezclada con corrupción por parte de las autoridades del IFE y seguramente el TRIFE y la FEPADE en los próximos días harán lo propio, que ya desde hace seis años en la elección presidencial anterior, dieron pruebas de su falta de profesionalismo y de confiabilidad al hacerse de la vista gorda ante el cúmulo de irregularidades que indicaban que por lo menos era necesario hacer un recuento de los votos, ya que había causales para ello, declarando en aquella ocasión que sí se violó la Ley, pero “nomás tantito” y que ello no ameritaba hacer algo al respecto.
Se multó a los partidos y que la sociedad que tiene que padecer esos gobiernos producto de la imposición, se aguante y vuelva a participar dentro de seis años.
Hoy gracias a esa experiencia y al desarrollo de las redes sociales y algunos comunicadores, se ha logrado una mejor organización para defendernos de los defraudadores profesionales que son los políticos priístas, que además los han exportado hacia los otros partidos, como inconformes con la política neoliberal que predican desde el mandato de Carlos Salinas de Gortari (muchos más bien inconformes porque otros les arrebataron el hueso), contaminando a toda la clase política mexicana de sus malas artes para enfrentar las elecciones, corrompiendo a una gran parte de la sociedad, derribando los principios que pueden mantenerla cohesionada y libre de injusticia y violencia, aprovechando los medios masivos de comunicación para engañar a la población y distorsionar la realidad, haciéndoles creer que se han reformado cuando son los mismos corruptos autoritarios y cínicos de siempre.
El PRI en esta elección se aprovechó de la ignorancia y la miseria en que los gobiernos panistas y priístas han sumido a una buena parte de la sociedad, comprando votos por millones, utilizando recursos exorbitantes que con mucho rebasan los topes de campaña autorizados por la ley, pero además tienen una dudosa procedencia, que una parte puede provenir de la rapiña que practican los gobernadores priístas, donde el caso más emblemático es el exgobernador de Coahuila, Humberto Moreira, quien endeudó al estado con la friolera de veinticinco mil millones de pesos, para supuestas obras que no existen, pero que el dinero desapareció, por lo cual su Secretario de Finanzas es investigado, pero el angelito está prófugo y mientras no lo agarren, pues no hay investigación, aunque el responsable de ese gobierno, don Humberto, se ande paseando por toda la república y de burla, hasta fue Presidente del PRI y le echó a andar la campaña a Peña Nieto sin ser molestado con un simple citatorio por parte de la Procuraduría de la República. Además, para evitar tentaciones sobre investigaciones, dejó en el gobierno de ese estado a su hermano Rubén, quien le cubre las espaldas. Pero todos los gobernadores priístas andan metidos en enjuagues similares, como el de Veracruz que le envió a Peña Nieto veinticinco millones de pesos en morralla y que al ser descubierto cínicamente dijo que era para pagar artistas para el carnaval, como si no fuese delito el manejo de esas cantidades en efectivo, pero la comprensiva “procu”, no encontró delito en ello y ya se los regresó, pero con sus intereses respectivos, o el mismo Peña Nieto que dejo una deuda para el Estado de México por cincuenta y cinco mil millones de pesos, de la cual se ignora cómo se ha ejercido el gasto de los recursos, ya que la mayor parte de las obras realizados en el estado son concesionadas a particulares, por lo que la mayoría tendrán costos de recuperación que los habitantes deberán volver a pagar a los particulares concesionarios y con creces, porque ellos también van a ganar miles de millones de pesos.
Si escarbamos en los recursos de los estados priístas, encontraremos que los gobernadores son muy solidarios con su mafioso clan, aportando recursos públicos a la campaña que acaba de pasar, pero sin ninguna transparencia, pues eso está al margen de la Ley y son de tal cuantía que rebasaron los topes de campaña en montos inimaginables, para lo que utilizaron al sistema financiero corrupto que impera en México, el que igual maneja discretamente los recursos de los estados de la república y por supuesto el gasto público federal o lava los recursos provenientes de las actividades ilícitas, como el narcotráfico, el secuestro, los asaltos bancarios, el tráfico de personas y de armas, la pornografía infantil y tantos otros negocios de la industria del crimen organizado, donde hasta ex gobernadores son socios, como es el caso de Tamaulipas, Veracruz y Quintana Roo por citar los más relevantes, aunque nuevamente hay fuertes sospechas de la participación de la mayoría de los priístas.
Hoy, el sistema del drenaje del PRI se ha colapsado y brota la porquería por todos lados, así, lo mismo vimos gracias a las redes sociales y YouTube, los videos donde miles de personas defraudadas, a quienes se les entregó una tarjeta monedero de Soriana como pago por su voto, con una cantidad determinada, que al ir a hacerla efectiva se encontraban que en la mayoría de los casos tenía cantidades muy inferiores a las que les habían prometido y que se suponían que oscilaban entre $750.00 y $1500.00, pero que en la mayoría de los casos tenían entre $150.00 y $300.00 y ya cuando se hizo el escándalo, algunas no tenían nada, por lo que gritaban desesperadas ante los medios de comunicación, exigiendo el pago convenido, porque seguramente que los operadores priístas ordeñaron las tarjetas, pues la deshonestidad permea todos los niveles de ese instituto político y “de que la perra es brava…”
Pero lo principal viene de los días anteriores, donde tanto el PAN como el PRD se percataron de que el país estaba siendo inundado de tarjetas- monedero de una financiera, de nombre Monex, que también estaban siendo usados para repartir dinero a operadores políticos del PRI, con la finalidad de disponer de recursos para la compra de votos, así como de las tarjetas Soriana, por lo cual se hizo la denuncia a las autoridades electorales (leáse IFE) y el PAN fue más lejos y solicitó al IFE que congelara esas cuentas mientras se desarrollaban las investigaciones, a lo cual el Instituto se negó aduciendo que no estaba demostrada la ilegalidad, lo que permitió al PRI seguir usando ese dinero para darle un rumbo a la elección en su favor. Tal actuación pone en entredicho la imparcialidad del IFE, ya que desde ese momento se percibía el oscuro proceder del PRI al mantener oculto un sistema de financiamiento paralelo que ya estaba usando y de lo cual se le presentaron pruebas y que a pesar de ello el PRI negaba tener relación con la empresa financiera.
Las autoridades electorales no hicieron nada por hacer equitativa la elección, permitiendo en general la guerra sucia y retirando los spots ofensivos cuando ya tenían varios días en el aire y ya habían hecho el daño para el que se habían diseñado y sólo la presencia reciente del movimiento #Yo soy 132 logró equilibrar un poco la elección, ante el desenmascaramiento que hicieron los estudiantes del papel de los medios y las encuestas, así como de la parcialidad del árbitro (IFE), conjurados con los poderes fácticos (gobernantes, grandes empresarios, banqueros, trasnacionales y diplomáticos colonialistas) para imponer a Peña Nieto, por lo que así se llegó a la elección del 1º de julio, con los resultados que ya todos conocemos y que nos tienen tan consternados porque un gobierno emanado del fraude y la corrupción no será bueno para el pueblo, como no lo fue el que se va, que deja una estela de muerte, violencia y destrucción hasta los cimientos de nuestro país y ya se avizoran grandes sufrimientos si permitimos que se consolide este otro.
En este momento todavía es posible luchar por impedir que Peña Nieto asuma el poder, ya que los días posteriores a la elección han demostrado que las denuncias de la coalición de izquierda del Frente Progresista estaban totalmente fundadas, pues se han recabado decenas de miles de esas tarjetas corruptoras, a tal grado que el PRI ha ido girando las versiones, desde la negación de su relación con ellas y con las empresas que las expidieron hasta aceptar que las manejaron, aunque en cantidades muy inferiores a lo que ya se sabe y dicen que las manejaron como partido y no como recursos de campaña, tratando de evitar que se contabilicen dentro de los gastos permitidos para determinar si violaron o no la Ley, aunque es obvio, por lo que ellos mismos dicen, que sí los usaron durante la etapa de campaña hasta el día de la elección, dicen, que para pagar a los representantes generales y darles tortas a los representantes de casilla, así como gasolina y otros gastos y entonces hay que exigirle al IFE que nos aclare si así hubiera sido, si esos gastos pertenecen o no a la jornada electoral y por tanto a los gastos que hacen los candidatos en su campaña, pero ¿Se deben o no contabilizar para los topes de campaña? Obviamente sí, bueno, pues con esos datos que el mismo PRI declara que sí utilizó, es suficiente para determinar que el PRI violó la Ley Electoral y si se gana violando la ley el triunfo no puede ser válido.
Pero hay más, la empresa que manejó una parte de esos recursos que admite el PRI que utilizó sin declarar ante el IFE, usó a su vez otras empresas (Efra e inizzio), para distribuir y dispersar los monederos entre los comités estatales y municipales priístas, ya que así están las copias de las facturas que obran en poder del IFE y ahora del TRIFE, pero el PRI tiene un problema, esas empresas son fantasmas, no existen ni las direcciones de las oficinas y las personas que supuestamente las constituyen no se dedican a tales actividades y algunas ni siquiera tienen trabajo fijo y hay una persona que ya falleció (habrá que investigar en qué circunstancias), por lo que es fácil deducir que se trata de empresas que lavan dinero ¿del narco?, ya que tienen movimientos bancarios ilícitos con millones de pesos al día y esta situación si constituye un delito penal de máxima gravedad que ameritaría que toda la dirección del PRI sea arraigada para ser investigada, incluido su flamante presunto presidente electo, pues hay por ahí un individuo de apellido Peña en esas empresas y además su coordinador de campaña es íntimo amigo de uno de los dueños, militante del PRI de toda la vida, él y su familia.
Todo lo anterior son hechos graves que llevarían a la cárcel en cualquier país que no sea bananero a muchos de los dirigentes de un partido que pretende ser gobierno y por lo tanto hay elementos suficientes para anular la elección, pero esto sólo será posible con la movilización social, ya que aquí las autoridades y el gobierno, ya sea panista o priísta son lo mismo y no se van a ajusticiar ellos solos, sólo el poder del pueblo organizado y en pie de lucha puede convencer a la oligarquía que le sale más barato deponer a sus gobernantes mafiosos y dejar al pueblo en libertad de escoger a los gobernantes que más convengan a la mayoría.
El PRI, ya acorralado revira que el Frente Progresista también rebasó los topes de campaña por mil doscientos millones de pesos y parece que hará la denuncia respectiva y de una vez les decimos que eso es falso, ya que se los achacan al Movimiento de Renovación Nacional y si se hubiesen tenido esas cantidades, ellos no habrían tenido ninguna oportunidad de ganar, ya que sin dinero se les ha abierto un boquete del que no se pueden recuperar, pues con recursos, simplemente los habríamos arrasado, pero más aún, Peña Nieto ya dijo que todos los partidos compran votos y aceptando que así sucede, con mayor razón se debe de anular la elección, para realizar una limpia donde no tengan cabida los hambreadores del pueblo corruptos ni criminales, pues como lo apuntaba líneas arriba, todos los partidos actuales son hijos del PRI y tienen sus mismas mañas, el PRI fue el que compró votos de manera desaforada y por millones, pero los otros partidos en donde pudieron, seguramente que también lo hicieron (aunque no se tienen las pruebas) y si el PRI les ganó es porque tiene más dinero, pues robó más y ya dimos ejemplo de ello, pero el PAN y PRD no se salvan y por lo tanto, si el PRI tiene las pruebas, que las exhiba, pero las que lo inculpan a él ya están en la mesa porque la misma gente las ha aportado, porque hoy están arrepentidos de haberse dejado comprar por un partido que si sube al poder va a castigar despiadadamente a todos los mexicanos sean o no de su partido y hayan votado por él o no.
Por eso hay que exigir que se anule esta elección y que se vayan todos los corruptos, asesinos y mafiosos, sean del partido que sean, elementos los hay y hay que salir a la calle y exigir a estas ineptas autoridades electorales y a la PGR que limpien la elección y que metan a la cárcel a quien haya incurrido en delitos electorales.
Hoy tenemos a dos fuegos a la oligarquía que pretende imponer a Peña Nieto, pues por un lado el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) y el Frente Progresista con AMLO a la cabeza están dando la pelea legal para que se anulen las elecciones y por otro lado los movimientos sociales se aglutinan alrededor del movimiento #YoSoy132, articulando la demanda de que se anule la elección a lo largo y ancho del país con masivas movilizaciones en más de cuarenta ciudades de todo el territorio nacional, quienes con firmeza van perfilando un plan de lucha más duro que el de hace seis años, que incluye tomas de oficinas, toma de empresas vinculadas a la conjura para la imposición y que plantean llegar a la huelga general, todo por la vía pacífica, pero con una gran convicción y firmeza. Ese es el camino. La insurgencia cívica nacional.

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