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¿Qué se siente?

Por Marco Serna
La resolución de un tribunal electoral sobre el caso Cerritos, independientemente del sentido que lleve, dará fuerza al fuego que aun arde a más de un mes de la contienda electoral.
Es decir que se espera una nueva luchar por el poder llevada a cabo por simpatizantes de estos grupos.
Si en efecto, se declara nula la elección tal y como lo piden los priístas, sus opositores serían quienes encabecen movimientos de resistencia, y por el contrario, si los magistrados deciden que efectivamente las elecciones fueron transparentes y limpias, el PRI mínimo organizará protestas desde la toma de Dulce Montes y el “primer damo”, Arturo Narváez que según sus propias declaraciones, “estará al frente del DIF”.
Y es que en Cerritos un grupo mayor a 4 mil gentes, se contradice al indicar que no existe legitimidad, cuando sus homólogos a nivel federal catalogan a éstas elecciones como las más confiables de la historia de México.
Por como han ocurrido los hechos, todo indica que el PAN, así como ex integrantes del CME, fueron los primeros en no esclarecer el asunto desde un principio, y se ocuparon únicamente de extender un certificado de mayoría en favor de una panista que ya no tuvo tiempo siquiera de realizar campaña al ser declarada candidata oficial a pocas horas de la votación.
Ahora, el que los inconformes estén “quietos”, no significa que no tienen programada una estrategia para reclamar lo que consideran una de las contiendas más dudosas en lo que a Cerritos respecta.
Para el grupo de priístas que encabezan el movimiento, únicamente se hablará de legitimidad de lograrse una nueva elección, de lo contrario le aguarda a Dulce Montes una administración en la cual los índices tricolores la catalogarán como una alcaldesa sin figura auténtica.
Asimismo, la declaración de Narváez, que dijo trabajará desde el DIF, es sólo la muestra que la “presidenta”, no puede ser dejada a la deriva en la conducción de un municipio que se espera, sea entregado con serios problemas de toda índole sin tener mínima experiencia en el ramo administrativo.
El supuesto triunfo de Acción Nacional, a la fecha se ha festejado de manera pública, sólo con una misa, pero a muchos de los blanquiazules, no se les ha visto entusiasmados como de costumbre cuando ganaban la presidencia.
En las filas del PAN, militan en su mayoría ex priístas que participaron o se beneficiaron de malas prácticas en el pasado.
Cerritos será testigo, –de confirmarse el triunfo por el tribunal– si éstas personas resultan beneficiadas con la nómina panista, con lo que de este modo resolverían sus problemas de empleo por tres años.
Por su parte, ciudadanos apartidistas, indican que al apoyar a un partido en particular sólo se ganan enemistades.
Pero sin manifestar su posición en cuanto al conflicto que vive Cerritos, señalaron que no ven una solución de fondo en los problemas del municipio con la llegada del PAN (o PRI).
Otro ciudadano por su parte dijo que el que éstos grupos hablen de fraude, democracia y legalidad, “es no tener vergüenza”.
Sobre los discursos emitidos en campaña, un apartidista no encontró una propuesta clara para atender la economía de las familias, su salud ni la seguridad.
De hecho temas que afectan a ciudadanos, (crímenes que jamás se veían en nuestra región), ni siquiera fueron comentados, por ello consideraron las propuestas de siempre, únicamente el medio más viable para hacerse de votos.
En la pasada contienda política, todos los candidatos y partidos proponían ayudar para mejorar el nivel de vida de los cerritenses.
No hubo candidato que no comprometiera su palabra, esto para obtener el sufragio.
Algunos se apasionan apoyando a los candidatos, sin tomar en cuenta que todos sin excepción son grupos políticos con ambiciones de poder.
Muchos de ellos han vivido experiencias frustrantes en otros partidos políticos, donde no lograron ser propuestos para candidatos o se desilusionaron de prácticas corruptas, o incluso muchos se resintieron porque “algo” no les tocó.
Estas historias existen tanto en el PRI como en el PAN y ahora con la administración de Erasmo Galván, también en los partidos de izquierda.
Básicamente, el PAN se ha nutrido de los políticos resentidos, y de la gente que se ha marchado del Revolucionario Institucional. Algunos de ellos auspiciaron al régimen que dicen repudiar.
Ante los sucesos presentados en las elecciones del pasado 1 julio, el ganador carecería de legitimidad, aunque se diga que se está respetando la intención del voto, pero a los integrantes de éstos grupos, no les conviene mencionar siquiera las pretensiones de Andrés Manuel López Obrador, que siempre ha acusado a los PRIANISTAS por lo que ahora se pelean, desde el 2006, cuando según el tabasqueño, Felipe Calderón obtuvo un triunfo igual de dudoso que Peña Nieto.
“Sería ilegítimo que el ganador llegara a la Presidencia con la duda de no haber cumplido con las normas electorales existentes, cuando los órganos supuestamente neutrales son presuntos culpables de haber planeado un fraude”, dicen los que “perdieron”.
Para algunos entrevistados, el principal interesado en que se limpie o se reponga la elección debe de ser el Partido Acción Nacional, para llegar con legalidad al poder, “ya que si este no pugna por la legitimidad entonces estaría demostrando que tiene desprecio por las leyes e ideas de otros”.
Todas estas pretensiones de los priístas locales, son las que intenta AMLO, y de igual modo, los calificativos que hace el PRI al PAN de Cerritos, o los movimientos masivos de protesta ya los hizo el propio ex candidato perredista contra el gobierno de Calderón y no ha ganado otra cosa más que lo llamen “lastre”.

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