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De la plaza y otras obras

Marco Serna.- Basta con dar una vuelta por las principales calles del municipio, para darse cuenta del estado que guardan las mismas.
Grietas, hoyos y topes, dificultan el paso de vehículos.
Se sabe que en el periodo 77-79, surgieron las primeras pavimentaciones en este lugar y aun es fecha que esa infraestructura sigue vigente.
Lo mismo ha sucedido con la plaza principal.
Desde que se proyectó este jardín, únicamente ha sido revestido en una ocasión, por ello nadie duda de la calidad del trabajo, que se inició en el año de 1978, al ser Presidente Municipal José E. Cabrera.
Según Juan Sánchez, conocido en este municipio como “El Rey”, anteriormente la plaza, era ocupada por ambulantes y gente que acostumbraba embriagarse sobre la misma.
Recuerda este personaje que formó parte de esa administración, que el sitio ya contaba con lo que se conoce como “El Monumento a la Madre”.
Sin haber presupuesto ni programas de gobierno para el municipio como sucede ahora, en ese tiempo también se lograron casi 6 kilómetros de drenaje de 18 pulgadas en favor de vecinos de este sitio.
Asimismo, se resaltó en entrevista para este medio, que tampoco los integrantes de Cabildo obtenían un pago económico por sus servicios, tal como ahora sucede.

En el municipio, han sido pocas las obras que duran más de 3 años sin sufrir deterioros. La Plaza principal, ha sido una de ellas.
De acuerdo a quienes participaron como funcionarios para ordenar el aspecto actual del jardín, se asegura que las acciones duraron casi un año para retirar a los ambulantes, principalmente a 4 que se aferraban a vender productos sobre la plaza, sumados a aquellos que se encontraban en los alrededores.
“El centro de Cerritos, era una borrachera constante, entonces al conocer la decisión se ampararon para impedir el objetivo principal”. Señala uno de los que participaron como autoridad en ese tiempo.
Manifestó nuestra fuente, que en el asunto, una cervecería estaba interesada en mantener sus ventas, por ello brindó recursos económicos a los afectados para que solicitaran servicios profesionales de abogados, argumentando que contaban con una posesión aproximada al año de 1946 y no podían ser retirados, “ya se sentían dueños”.
“Nico, Cácaro, La Viuda, y Rosales”, son algunos nombres que se vinieron a la mente de quien fue testigo del problema, por ello, causa risa, que los ayuntamientos no hayan podido quitar a ciertos puesteros.
Éstos, al recurrir al amparo, han podido burlar las determinaciones de cabildos recientes, los que han contado con asesores jurídicos que sirven más para cobrar que para defender los intereses públicos.
“En ese tiempo, todos se ampararon, y perdieron, por eso fueron retirados”. Recuerda un ciudadano, mientras otro dijo que al llover, la plaza despedía olores nauseabundos porque era utilizada como baño por los borrachines.

Sobre el modo de trabajar de aquél entonces, Juan Sánchez, dice que “Pepe Cabrera”, Presidente Municipal, solicitaba aportaciones de ideas a sus funcionarios, pero no intervenía en los asuntos, sino dejaba actuar a cada quien en lo suyo, confiado siempre en la capacidad de su equipo.
Al estar de acuerdo con alguna opinión, pedía el visto bueno del Gobernador, pero después se solicitaba el apoyo de la ciudadanía, y era ya tarea del Director de Obras, recaudar la suma para llevar a cabo lo necesario.
Se acostumbraba solicitar recursos monetarios a los principales comerciantes, los que pedían informes de la utilización de sus recursos.

El echar al grupo de ambulantes de la plaza, no fue tarea fácil. Se dieron amenazas de muerte, se arrojaron animales muertos frente a casas de funcionarios, –cual si se tratara de magia negra– pero había que cumplirse una determinación de autoridad, que afectaría a algunos, pero beneficiaría a la comunidad en general.
Así fue como pudieron comenzar los primeros trabajos de lo que hoy es la plaza.
Sobre las bancas principales, se informó que éstas fueron donadas por comercios cerritenses.
Al inicio, cada una contaba con una placa que con el tiempo se cayó –o la gente se llevó–. Ésta anunciaba el nombre del otorgante.
Luego, se sustituirían por las que ahora se ven, mientras las originales fueron llevadas hacia el Panteón Municipal.

De acuerdo a los que se preocuparon por actuar en beneficio de la ciudadanía, se considera que las autoridades actuales, ahora ven a la Presidencia “como un jugoso negocio”.
“El PAN salió desfalcado, los del PRI tomaron de nuevo las riendas de un municipio ya demandado laboralmente, el PT y Convergencia, sólo trataron de aprender a administrar, pero lejos de aportar beneficios, ahora todos se los llevan, llegan allí para ver con qué salen, lo que ha generado una anemia en las arcas públicas.
Antes la gente se cooperaba para las obras, ahora llega dinero pero éste en vez de aplicarse, es repartido entre varios”. Dice un abogado que sin ganar un centavo fungió como Síndico en los setentas.

La primera pavimentación

“A pura manguera”, la primera pavimentación ocurrida en el municipio de Cerritos, sucedió desde Juárez (a la altura de la gasolinera) hasta Hidalgo, esquina con Matamoros, obra que sigue vigente de manera parcial recuerda El Rey, y en la que participaron ciudadanos entusiastas.
“Desde entonces, puro mugrero”, expresa al tiempo que evidencia repudio por obras actuales de mala calidad y a cargo de gente que es extraña a Cerritos.
Critica, que en acciones ordenadas durante el interinato de Irma Nubia Rodríguez, se haya utilizado tubería de 6 pulgadas para drenaje, en una calle cercana a su negocio.
Sobre las “medias lunas” que se observan en la plaza, se dijo a Plurinominal que éstas debieron servir para colocar una fuente, para lo cual incluso se introdujo tubería, pero las siguientes administraciones ya no dieron seguimiento a la obra. Desde entonces, ya se contaba con bocinas que duraron sin funcionar por años.
Sobre el muro de contención, se explicó que se hizo para evitar que el agua se llevara los plantíos y los árboles, que luego fueron podados para “darles forma”. Éstos fueron conseguidos en Xochimilco, porque no se producían todavía en este sitio. Son conocidos como Laurel de la India, cuya belleza fue observada en la capital potosina, por eso se solicitaron en el lugar antes mencionado.

Desde el año 78, la plaza sólo ha sido “pintada y podada”, a no ser por el revestimiento ordenado por el Señor J. Jesús Almazán Banda, en el periodo (89-91), a pesar de ser el lugar más visitado por los nuestros.

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