- Así lo autorizaron ediles de la pasada administración
Marco Serna.- De nuevo se tocó el tema y surgieron tantos cuestionamientos y respuestas sobre los manejos que la administración pasada realizó para la rehabilitación y construcción de dos Unidades Deportivas, donde existiría el adeudo por casi medio millón de pesos y el desvío de recursos del Ramo 28 al 33.
Expertos en la administración pública, indicaron a Plurinominal que se ha vuelto costumbre que los gobiernos exijan porcentajes a constructores.
De acuerdo al monto de la obra es la partida que piden a las empresas y como el 2012 se catalogó como un “Año de Hidalgo”, no se descarta la práctica.
Así pues, Cerritos certificó de la calidad observada en La Nueva Unidad.
Los trabajos de rehabilitación donde se avisó de una inversión de 2 millones 600 mil pesos, no convencieron y el gobierno no atendió los señalamientos realizados por los propios ciudadanos.
Entonces, el pueblo no se explicó el por qué la actitud apresurada de Galván Nieto e integrantes de Cabildo, de apurar la licitud de otro proyecto –La Unidad Francia– lo que ocurrió a mediados de agosto de 2012.
La obra no contempló baños, cercado, drenaje ni alumbrado público y el ayuntamiento justificó la inversión al indicar que el proyecto “era el más económico” y se dejó fuera a constructores locales que concursaron para la licitación.
La explicación brindada por una fuente de confianza, señaló que es en Desarrollo Social donde se programan los costos para cada obra. Esto según el contrato firmado con la constructora, aunque es en esa misma oficina donde se dispone de rubros de “gastos indirectos” y se programa el pago de nómina, gasolina, supervisión de obra, empleo temporal y un amplio etcétera.
Por eso hay pruebas para asegurar que no se respetaron los rubros y se gastó de más en cuanto a la partida de “gastos indirectos” pues ahí existe la confianza de que Auditoría Superior no realiza observaciones exhaustivas, y sin importar primero la existencia de una garantía para la nómina de los mismos empleados de Desarrollo Social, el anterior gobierno dispuso de una suma.
Es la mujer de nombre Sonia Niño, la que conoce bien el manejo de los recursos en esa oficina.
Se ha solicitado de los servicios de la villajuarense al conocer bien la manera de proceder para evitar conflictos derivados de observaciones, y aunque el asunto se mantuvo con discreción, se reveló a Plurinominal que el año pasado la administración de Galván Nieto se vio apresurada porque no ajustaba para el pago de nómina.
No se contaba con dinero y se les hizo fácil disponer del efectivo destinado a la Unidad Deportiva, de donde pagaron nómina y gasolina.
Este desvío se trató de mantener en secreto, hasta que se conoció que el costo de La Unidad requería de una solicitud de crédito, lo que se autorizó por los ediles.
Pasó el tiempo, y tanto el Cabildo como Tesorería actuaron bajo el entendido de que con el préstamo se cubrió el costo del espacio deportivo de Francia.
Erasmo Galván Nieto había pedido permiso para contender por una Diputación local, aunque con su Cabildo en contra, se votó porque Irma Nubia Rodríguez Carbajal fungiera como alcaldesa Interina, entorpeciendo así algunas intenciones del alcalde.
Pesándole la derrota y derroche que deja cualquier campaña política, Galván Nieto regresó a sus funciones luego de 92 días que contaron después del 16 de marzo de 2012. Se le otorgó licencia para participar como candidato a Diputado por el Segundo Distrito Local Electoral.
No olvidamos que el martes 13 de marzo, el ex alcalde solicitó un primer permiso que se le negó.
A su regreso, el edil enfrentó un conflicto serio que lo distanció de Norma Quintero Flores, Irma Nubia Rodríguez Carbajal y Adriana Garza López. Exigía que de las arcas municipales administradas por Tesorería, se pagara casi medio millón de pesos a “Juan José Jover Navarro” (ahora Diputado local), esto por un supuesto adeudo del proyecto de La Unidad Francia.
Los funcionarios cuya postura fue adversa, argumentaron al alcalde petista que no era posible que existiera tal deuda, si se había autorizado el préstamo para la obra, entonces salió a relucir, que se tomó el dinero de Desarrollo Social para el pago de “nómina y gasolina”.
Así, se supo de un ponderoso desvío de recursos que avisaba de serios problemas a futuro a la hora de rendir cuentas ante otros niveles de gobierno.
Entonces se concluyó que si la Tesorera Adriana Garza López aceptaba las órdenes del munícipe, sería tomar dinero del Ramo 28 para pagar el Ramo 33, lo que daría pie a nuevos conflictos con la ASE.
Enfadado porque no se cumplieron sus órdenes, Galván Nieto expresó que como existía el adeudo, éste habría de pagarse a como diera lugar.
Se respondió al “comerciante de carnes”, que sería el Cabildo quien habría de analizar la situación, y si así lo ordenaba una decisión colegiada, la determinación por escrito extinguiría cualquier responsabilidad de la Tesorera.
Así se hizo, lo que se prueba con documentos que obran en el edificio presidencial que apuntan a la negligencia –o ignorancia– de los regidores.
Se cree que el edil no midió las consecuencias y se le hizo fácil convencer al Cabildo para este proceder, que se traduce como un claro desvío de recursos que le perjudica sólo a él por haberlo propuesto.
Otro conflicto que se conoció entonces con la ex Tesorera, fue cuando el alcalde exigió la firma de dos cheques, en este caso el de La Unidad Francia y el de un pozo de Joya de Luna.
Surgió aquí otro drama cuando se divulgó que el edil indicó que a falta de la firma, se dejara espacio para que otra persona estampara la rúbrica, lo que fue del conocimiento del Cabildo, pues ningún funcionario puede accionar bajo amenaza.
Por esta diferencia Adriana Garza por poco y renuncia, pero el edil ya contaba con el “suplente” de la Tesorera, aunque los ediles se pronunciaron en favor de Garza López para convencerla de seguir adelante.
Fue gracias a las gestiones de Irma Nubia Rodríguez Carbajal, que se logró el pago del pozo, aunque la efectividad de la obra fue poca.
Sin embargo, no se conoce que se haya cubierto el adeudo al constructor de La Unidad Francia.
Hoy, el panorama es devastador para el alcalde. Tanto que ha decidido omitir las observaciones que ha realizado la Auditoría Superior del Estado e incluso, ya no se conoce que tenga su domicilio en este lugar.






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